alimentacion-intestino-cerebro

Lo que comemos afecta la conexión intestino/cerebro

Digestivo/Endoscopia

23 de octubre de 2018

Por:

Cualquier emoción que sientas, bien sea una gran alegría o quizás una ola de ansiedad o miedo, te apuesto que la sientes venir de tu estomago, ¿verdad? Estas sensaciones que emanan de tu estomago sugieren que tu cerebro y tu intestino están conectados. Además, estudios recientes muestran que el cerebro afecta tu salud intestinal y que a su vez el intestino puede incluso afectar la salud del cerebro. El sistema de comunicación entre el intestino y el cerebro se llama el eje del intestino-cerebro. En este nuevo artículo de Hígado Sano, exploraremos el eje del intestino y explicaremos como la alimentación afecta este eje. Todo lo que consumimos, pasa por los intestinos y afecta al microbioma y de ello depende una buena salud, tanto para tu cerebro como para tu salud en general.

El nervio vago y el sistema nervioso

Las neuronas son células que se encuentran en el cerebro y el sistema nervioso central que le dicen a tu cuerpo cómo debes comportarte. Hay aproximadamente 100 mil millones de neuronas en tu cerebro. A su vez, curiosamente, tu intestino contiene 500 millones de neuronas, que están conectadas a tu cerebro a través de los nervios de su sistema nervioso. El nervio vago es uno de los nervios más grandes que conectan a tu intestino y cerebro. Envía señales en ambas direcciones. La evidencia científica ha demostrado que las personas con síndrome de intestino irritable (SII) o enfermedad de Crohn tenían un tono vagal reducido, lo que indica una función reducida del nervio vago. Los estudios a su vez han resaltado que el consumo de probióticos reduce la cantidad de la hormona del estrés. Esto sugiere que el nervio vago es importante en el eje del intestino y el cerebro y su papel en el estrés.

Neurotransmisores

Tu intestino y tu cerebro también están conectados a través de sustancias químicas llamadas neurotransmisores. Los neurotransmisores producidos en el cerebro controlan los sentimientos y las emociones. Por ejemplo, el neurotransmisor serotonina contribuye a los sentimientos de felicidad y también ayuda a controlar el reloj de tu cuerpo. Curiosamente, muchos de estos neurotransmisores también son producidos por las células intestinales y los trillones de microbios que viven allí. Una gran proporción de serotonina se produce en el intestino. Los microbios intestinales también producen un neurotransmisor llamado ácido gamma-aminobutírico (GABA), que ayuda a controlar los sentimientos de miedo y ansiedad.

Los microbios intestinales producen otros productos químicos que afectan el cerebro: Los trillones de microbios que viven en su intestino también producen otros químicos que afectan el funcionamiento de su cerebro. Los microbios intestinales producen muchos ácidos grasos de cadena corta (AGCC) como butirato, propionato y acetato .Ellos hacen producen estos ácidos al digerir la fibra. Los AGCC afecta la función cerebral de varias maneras, como la reducción del apetito. Un estudio encontró que consumir propionato puede reducir la ingesta de alimentos y reducir la actividad en el cerebro relacionada con la recompensa de los alimentos de alta energía. Otro AGCC, butirato y los microbios que lo producen también son importantes para formar la barrera entre el cerebro y la sangre, que se denomina barrera hematoencefálica. Los microbios intestinales también metabolizan los ácidos biliares y aminoácidos para producir otras sustancias químicas que afectan el cerebro, los ácidos biliares son sustancias químicas producidas por el hígado que normalmente están involucradas en la absorción de las grasas de la dieta. Sin embargo, también pueden afectar el cerebro.

Los microbios intestinales afectan la inflamación

Tu eje del intestino-cerebro también está conectado a través del sistema inmune. Los microbios intestinales y del intestino juegan un papel importante en su sistema inmune y la inflamación al controlar lo que se pasa al cuerpo y lo que se excreta. Si tu sistema inmune se altera durante demasiado tiempo, puede provocar inflamación, que está asociada con una serie de trastornos cerebrales como la depresión y la enfermedad de Alzheimer. El lipopolisacárido es una toxina inflamatoria producida por ciertas bacterias. Puede causar inflamación si pasa demasiado del intestino a la sangre. Esto puede suceder cuando la barrera intestinal se pierde, lo que permite que las bacterias y los lipopolisacárido pasen a la sangre. La inflamación y los altos niveles de lipopolisacárido en la sangre se han asociado con una serie de trastornos cerebrales que incluyen depresión severa, demencia y esquizofrenia.

¿Qué alimentos ayudan al eje intestino/cerebro?

Algunos grupos de alimentos son específicamente beneficiosos para el eje del intestino-cerebro. Estos son algunos de los más importantes:

  • Grasas omega-3.
  • Probióticos
  • Alimentos fermentados (yogur, Kefir, chocrut)
  • Alimentos ricos en fibra (para pacientes con constipación o estreñimiento)
  • Alimentos ricos en polifenoles(frutas y verduras de color rojo morado, lentejas)
  • Alimentos ricos en triptófano (huevos, pescados azules, pavo, pollo, aguacate, platano, banana, piña, zanahoria, apio, remolacha, entre otros)

El eje del intestino-cerebro se refiere a las conexiones físicas y químicas entre tu intestino y el cerebro. Al alterar los tipos de bacterias en su intestino, por medio de una alimentación saludable, donde incluyas probióticos y alimentos ricos en fibra, alimentos fermentados y ricos en omega 3 es posible mejorar la salud de tu cerebro y lo que puede beneficiar el eje del intestino.

Enlaces o links recomendados:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27231050
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1760754/
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3845678/
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22968153
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4362231/

COMENTARIOS

Comentar campos obligatorios *

Contenido Relacionado

como sanar una gastritis duodenitis

Todo lo que debes saber de la Gastritis y la Duodenitis

De los pacientes que acuden a mi consultorio, una gran mayoría presentan gastritis o duodenitis, y generalmente estos pacientes, creen saber
como mejorar estómago nervioso

Como saber si sufres de “estomago nervioso”

A veces me han llegado al consultorio algunos pacientes que ya han hecho su propio diagnostico y me dicen: Dra. ¡Vengo para que me cure mí
Sindrome de intestino irritable sii

Alimentos que empeoran y mejoran el síndrome de intestino irritable

Existe evidencia científica de que el consumo de alimentos que contienen alto contenido de fructosa, los fructanos, la lactosa, carbohidratos
microbioma humano

Las bacterias intestinales afectan tu salud

En nuestros intestinos habitan cientos de miles de millones de microbios, una cifra que se calcula es 10 veces superior al número de células del
intestino y emociones

Colon Irritable ¿Respondes con el intestino?

La evidencia científica, ha demostrado como el intestino cuenta con algunas de las mismas terminaciones nerviosas y neurotransmisores que el
estrés y colon irritable

Estrés y Sistema Digestivo. ¿Cómo se conectan?

Aunque tú no te des cuenta el estrés crónico, ese querer abarcar más de lo que puedes, produce efectos nocivos sobre el cuerpo
dieta fodmap y enfermedades intestinales

Dieta baja en FODMAP y Yoga: Poderosos aliados contra las enfermedades intestinales

En estos últimos años, he notado en mi consulta, un aumento de casos de pacientes afectados por enfermedades intestinales, tales como el síndrome
colon irritable higadosano

Colon irritable. ¿Quién es el culpable el cerebro o el intestino?

El colon irritable es un problema de salud y motivo de consulta bastante frecuente, afecta aproximadamente a 20 de cada 100 personas a nivel
prevenir-ulceras-gastritis

Lo que debes saber sobre las úlceras gástricas y duodenales

A mi consultorio llegan muchos pacientes que después de realizarse la endoscopia, se les diagnostica, úlceras gástricas y/o duodenales; pues les
Bacteria Helicobacter Pylori

Momia europea desvela secretos sobre el helicobacter pylori

Aunque te cueste admitirlo, en el mundo, dos tercios de la población tiene como huésped la bacteria llamada Helicobacter Pylori, causante de