¿Sabías Qué? El uso indebido de analgésicos puede dañar tu hígado?

Hepatitis tóxica

14 de junio de 2018

Por:

El Paracetamol /Acetaminofén y el Hígado.

A nadie le gusta sentir dolor, un molesto dolor de cabeza,  dolor abdominal, de estómago,  espalda  o muscular, entre otros por solo nombrar los más clásicos, te sacan de tu día normal, te alteran el ánimo y te arruinan del día. Por lo tanto, es comprensible que la mayoría busquen analgésicos que les ayuden a aliviar su molestia. El dolor, no es más que una forma del cuerpo de avisar al organismo que está sufriendo un daño o que hay algún problema, yo suelo compararlo con las luces rojas del tablero, que avisan que algo anda mal. ¿Quién no tiene en su casa paracetamol también conocido como acetaminofén? A veces, muchas personas con dolores puntuales, se auto medican sin darle ninguna importancia, y ante el más mínimo dolor de cabeza, o para prevenir una jaqueca post resaca o post ejercicios físicos toman paracetamol. Aquí no estamos hablando de esas personas que por enfermedades asociadas sufren de un dolor crónico en el tiempo, los cuales no tienen más remedio que tomar este analgésico y antipirético, pero igual deben tomarlo con precaución.

Este artículo en particular es dedicado para aquellos que toman paracetamol como si fueran caramelos. El paracetamol en exceso puede provocar daño hepático o hepatotoxicidad, el paracetamol (acetaminofén o acetaminofeno) fue introducido hace medio siglo, considerándose un analgésico eficaz y seguro. Sin embargo, desde la primera descripción de hepatotoxicidad en 1966, se ha acumulado un conocimiento considerable acerca de su usos y abuso.

Por lo  tanto, ¿qué ocurre cuando tomamos mucho paracetamol?

La dosis terapéutica de paracetamol es de 10 a 15 mg/kg en niños y 250 a 1000 mg en adultos, siendo la dosis máxima recomendada 80 mg/kg en niños y 4 g en adultos por día. La dosis tóxica mínima es de 150 mg/kg para niños y 10 g para adultos. El paracetamol se absorbe rápidamente, alcanzando concentraciones máximas en plasma a las 2 horas de ingerido. El efecto del paracetamol es de 2 a 4 horas.

Debido al importantísimo papel que juega el hígado en la transformación de los medicamentos y otros compuestos químicos, como por ejemplo el alcohol, una cuestión esencial es si un hígado enfermo sería más sensible a la toxicidad por medicamentos. Esta circunstancia se convierte en un problema común con algunas enfermedades como la hepatitis crónica (por virus B y C de la hepatitis) o la cirrosis hepática por alcohol u otra causa, dado que su carácter crónico hace posible y frecuente que puedan convivir con otras dolencias de distinta índole susceptibles de requerir medicamentos (contra el dolor, o para combatir la fiebre, por ejemplo), y deriva en una preocupación constante acerca del posible incremento del riesgo de toxicidad hepática secundaria al consumo de medicamentos. De hecho, una pregunta reiterada al médico por parte del paciente con hepatitis crónica es si cada nuevo medicamento prescrito será bien tolerado por el hígado o podrá agravar la lesión hepática. La respuesta a esa pregunta parece increíble pero es que, salvo en muy contadas excepciones, el paciente con enfermedad hepática crónica no tiene un riesgo mayor que un paciente con el hígado sano de sufrir toxicidad hepática cuando abusa tomando medicamentos.

El paracetamol es un medicamento del que se tiene una amplia experiencia de uso, siendo utilizado con frecuencia tanto en pacientes hospitalizados como ambulatorios. Si se consume a las dosis recomendadas es un medicamento muy útil y seguro, pero si se consume a dosis elevadas, puede ser dañino para el hígado y los riñones. A pesar de ello, y muy al contrario de lo que podría pensarse, el paracetamol es el analgésico- antitérmico (para bajar fiebre) más seguro para los pacientes con enfermedad hepática siempre que se tome a las dosis adecuadas. En cambio, en pacientes con daño hepático que consumen alcohol activamente y/o se encuentran desnutridos, es muy probable que la vía que neutraliza estos metabolitos tóxicos sea defectuosa, por lo que en estos casos, es mucho mas tóxico y se recomienda no superar los 2 gramos diarios de paracetamol. Otros medicamentos contra el dolor y la fiebre, como el ácido acetilsalicílico (aspirina) y los antiinflamatorios no esteroideos (AINES), por sus efectos a nivel sanguíneo y renal, no son adecuados para el control del dolor o la fiebre en el paciente con cirrosis hepática y deben utilizarse con precaución y por periodos cortos de tiempo en pacientes con hepatitis crónica.

Cuando no tomar paracetamol

El paracetamol está contraindicado en hemorragias y trastornos de la coagulación.

COMENTARIOS

Comentar campos obligatorios *