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Aprendiendo a lidiar con el miedo al cambio

Generalmente en nuestra vida, hemos pasado por momentos críticos donde debemos tomar decisiones irrevocables, de cambio, para –en la mayoría de los casos– mejorar o simplemente salir de una situación de la cual no nos sentíamos a gusto. Por ejemplo, un cambio de pareja, de trabajo, mudarse de domicilio o de país. Todos estos cambios no están exentos de causar ansiedad y estrés.

La situación actual en el país requiere de cambios drásticos en nuestra forma de vida, ya que la crisis que se está viviendo en este momento (la escasez y falta de insumos, inseguridad, etc.), nos ha obligado a aplicar cambios en nuestros hábitos, para poder vivir como siempre lo habíamos hecho, o al menos de la mejor manera posible.

Como siempre les comentamos en Hígado Sano, existe una fuerte conexión entre nuestro cerebro y nuestro sistema digestivo, todas las emociones que recibimos a lo largo de nuestra experiencia de vida se ven reflejadas en él, quizás es por eso, que en estos tiempo de cambio, han aumentado los casos de problemas gastrointestinales, a lo que le agregamos además la insalubridad del agua, los alimentos y las enfermedades que esto acarrea.

Por eso quiero dedicar este artículo, más que todo al proceso de cambio, que por alguna u otra razón lo puedes estar viviendo en este momento o en un futuro próximo.

¿Cómo manejar los miedos al cambio?

Se suceden múltiples formas de buscar una salida a la situación de cambio… huir, buscar otra fuente de ingresos, formar grupos de apoyo, momentos de euforia o llanto… hasta que se tiene un listado de posibles acciones. Pero cuando hablamos de “cambio”… ¿A qué nos referimos?

El cambio es un proceso inevitable dentro de la naturaleza que involucra el paso de una situación a otra diferente, lo cual afecta en forma significativa las normas establecidas de comportamiento.

Estamos claros que la influencia de los cambios o innovaciones que hagas en tu vida se refleja en la actitud y el compromiso con que lo hagas. Tú eres el único responsable de que te ayudes o entorpezcas tu proceso de cambio y como lo manejes.

¿Cómo reaccionarías tú si tienes que enfrentar un cambio drástico en la vida?, Como un cambio de trabajo, una salida inminente del país… ¿Qué acción tomarías cuando confrontas un cambio? ¿Lo aceptarás, lo rechazarás o te  dará lo mismo?

La primera reacción que puede llegar a ti es la incertidumbre: podrías sentir pánico, angustia, dudas, cautela, expectativa, susto, recelo, todos estos sentimientos resumidos en una palabra: MIEDO. Son sentimientos normales al momento de enfrentar una situación como esa.

Es importante que sepas que cualquier cambio es progresivo y pasa por fases sucesivas. Cada una de estas etapas va aparejado con un estado de ánimo predominante, que le es típico y la distingue de las demás. El cambio es permanente y nuestro cuerpo lo evidencia fisiológicamente.

¿Qué impacto fisiológico tiene el miedo en nuestro cuerpo?

EL MIEDO puede ser fuente de impulsos positivos… o te puede paralizar… Cuando tenemos miedo enfrentamos tres opciones: huir, paralizarse o confrontarlo.

El miedo produce en el cuerpo reacciones fisiológicas tales como:

  • Vasodilatadora, de la cintura para arriba.
  • Vasoconstrictora, de la cintura hacia abajo.
  • En cuanto a la tensión arterial: el miedo hace que esta se baje o aumente, causándonos sudoraciones frías y palidez.
  • La adrenalina se dispara unida al cortisol, junto con otras hormonas neurotransmisoras causando sudor en las manos entre otras sensaciones.

¿Cómo podemos manejar el miedo?

Definitivamente la planificación es una clave importante en el cambio, si planificas, puedes prevenir o superar conductas reactivas ante el cambio. Las posibilidades de éxito se generan y se enfocan de mejor manera cuando sigues un plan.

Buscar compañía, hablar de lo que me da miedo, preguntar, investigar, PEDIR AYUDA, buscar previsiones, tomar acción, CONFRONTAR LA SITUACIÓN, son la clave para enfrentar nuestros miedos de la mejor manera, además podemos también:

  • Buscar apoyo y contarle lo que ocurre a una persona profesional en la materia o a quien ha pasado por una situación semejante.
  • Buscar a otra persona de tu entorno familiar, laboral o de amistad con quien tengas toda tu confianza.
  • Encontrar una fortaleza personal que te apoye.
  • Recurrir a la Fe que te acompaña, confiar más en Dios.

Aprende a manejar tu miedo y el miedo del otro ¡Vamos a mover la adrenalina y bajar el cortisol! Recuerda que ser feliz y saludable es una decisión de VIDA.

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