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¿Cómo controlar la hepatitis C para vivir mejor y feliz?

Por Dra. Maribel Lizarzábal García
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Permanentemente tanto en nuestro blog como en nuestras redes sociales Hígado Sano se une a muchas organizaciones e instituciones nacionales e internacionales en la campaña mundial de NO HEPATITIS, informándote de las últimas investigaciones y descubrimientos logrados para lograr este objetivo. Siempre intentamos fortalecer las actividades de prevención, conocimientos básicos de cada tipo de virus de la hepatitis, como se previene, contagia, síntomas y tratamientos, así como responder preguntas frecuentes de la comunidad acerca de esta enfermedad viral. Fomentar la toma de conciencia sobre las hepatitis virales, su prevención y las complicaciones que causan, es muy importante para lograr erradicar estos virus para el 2030. En este articulo en particular te damos varios tips para  controlar tu hepatitis C, cómo mantener tu hígado saludable y cómo lidiar con el estrés, para que tengas una mejor calidad de vida, y por qué no, tener una vida productiva y feliz junto a tu familia.

Prevenir las complicaciones de la hepatitis C

El daño hepático es una preocupación importante para las personas con hepatitis C. La hepatitis C puede causar inflamación del hígado. Esta inflamación puede conducir eventualmente a daño hepático crónico o cirrosis. La cirrosis es una condición en la que el tejido cicatricial reemplaza al tejido del hígado sano. Un hígado con demasiado tejido cicatricial no funcionará correctamente. Aquí hay algunas cosas que puedes hacer para evitar la progresión de la enfermedad y mantener tu hígado sano, además por supuesto, de acudir al medico especialista en hígado para recibir tratamiento antiviral oral especifico, que elimina el virus en 99% de los casos en tan solo 8 a 12 semanas:

  • Evita el  alcohol y el  consumo de drogas recreativas.
  • Mantén un peso saludable.
  • Ten una buena rutina de ejercicios, si es todos los días, mejor.
  • Que tu  alimentación diaria, sea rica en fibra, llena de frutas, vegetales y granos enteros, proteínas magras. Moderación al máximo con  las grasas trans y las grasas saturadas.
  • Consulta con tu médico antes de tomar vitaminas u otros suplementos.

Mantener un peso saludable: A lo mejor piensas que tu peso no tiene nada que ver con la salud de su hígado, pero el sobrepeso y la obesidad están relacionados con la acumulación de grasa en el hígado. Esto se conoce como enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD). Tener un hígado graso cuando ya tienes hepatitis C puede aumentar el  riesgo de contraer cirrosis.  En el caso de tener sobrepeso, seguir un plan de alimentación saludable y hacer ejercicio regularmente puede ayudarte mucho a perder esos kilos o libras de más.

Es muy  recomendable  que los adultos realicen una actividad física de intensidad moderada durante 30 minutos al menos cinco días a la semana. Algunos ejemplos de actividades de intensidad moderada incluyen:

  • Caminar enérgicamente.
  • Cortar el césped o hacer jardinería.
  • Nadar.
  • Montar en bicicleta.

Consejos de dieta y nutrición para la hepatitis C

No hay reglas específicas de alimentación y nutrición para las personas con hepatitis C. Sin embargo, tener una dieta de buena calidad, bien balanceada puede ayudarte a alcanzar y mantener un peso saludable y reducir el riesgo de complicaciones de la hepatitis C. Aquí hay algunas pautas generales para comer saludable con hepatitis C:

  • Elije cereales integrales, panes con granos enteros.
  • Come muchas frutas y vegetales  en una variedad de colores.
  • Evita los alimentos procesados ​​que contienen grasas trans.
  • Ten cuidado con los alimentos grasos, azucarados o salados.
  • Trata de no caer en esas  dietas de moda y opta por un plan de alimentos con el que puedas vivir y seguir a largo plazo.
  • Trata de dejar de comer cuando estés cerca del 80% lleno. De hecho, puedes estar más lleno de lo que crees.
  • Aumenta tu energía comiendo comidas pequeñas o meriendas cada tres o cuatro horas.

Hepatitis C y alcohol

El alcohol puede dañar las células del hígado. Este daño puede empeorar los efectos de la hepatitis C en el hígado. La evidencia científica  han demostrado que el consumo excesivo de alcohol en personas con hepatitis C, acelera la progresión de la enfermedad crónica y aumenta el riesgo de cirrosis y cáncer de hígado. La ciencia aun no está clara de cuánto alcohol es demasiado para las personas con hepatitis C, o si algún nivel de consumo de alcohol es seguro. Algunos estudios han encontrado que incluso beber de forma ligera a moderada puede aumentar el riesgo de daño hepático. Por esta razón, muchos médicos recomendamos que las personas con hepatitis C, NO CONSUMAN ALCOHOL.

Lidiando con la fatiga

La fatiga o el cansancio extremo es uno de los síntomas más comunes de la hepatitis C. Si te sientes fatigado, prueba estos métodos:

  • Toma siestas cortas durante el día.
  • No planees demasiadas actividades por día. Trata de espaciar las actividades agotadoras durante la semana.
  • Si tu jornada laboral es agotadora, pregunta por horarios flexibles u opciones de trabajo que puedas hacer en la casa.

¿Cómo sobrellevar el estrés?

Ser diagnosticado con hepatitis C puede ser estresante. El manejo del estrés es una parte importante para el control  de la hepatitis C, porque  disminuye tu sistema inmunológico que es el encargado de luchar contra el virus. Todas las personas lidian con el estrés de manera diferente, por lo que es importante encontrar lo que te funcione. Si te sientes estresado, prueba estos métodos:

  • Hacer  ejercicio durante al menos 15 a 30 minutos al día. Intenta caminar, correr, bailar, andar en bicicleta, jugar al golf, nadar, hacer jardinería,  practicar yoga o meditación.
  • Aprende a manejar el estrés, aprende a respirar y vivir el hoy y ahora, actitud de aceptación. Establecer  límites a tu horario y recuerda que está bien decir “No”. Asesorías para el buen manejo del estrés pueden ser de gran ayuda.
  • Reduce tu  lista de tareas pendientes. Si realmente no es necesario hacer algo, elimínalo o guárdalo para otro día. Reduce tu lista de “Tengos” y/o cambialos por “Quiero”, tu cerebro entenderá que te hace feliz realizar lo que esta en tu lista y libera sustancias mágicas de la felicidad, lo que ayuda a relajarte.
  • Evita a las personas que aumentan tu estrés. Dosificar la “toxicidad” y alejarnos de ella en cuanto sea posible es fundamental para no perder la paz.
  • Pide ayuda a los demás con tus tareas diarias. La autosuficiencia es enemiga de la salud.

Al controlar tu hepatitis C, también estás controlando tu salud física y mental, tu propio bienestar y el de tu familia.

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