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Qué debes consumir si estás luchando contra el cáncer

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El principal interés de Hígado Sano, además de mantenerlos informados acerca de la prevención basada en los avances científicos en servicios de la salud, es brindarles recomendaciones en el caso de que sufras un desequilibrio en la misma.

El cáncer es una enfermedad cada vez más común entre la sociedad y puede afectar a personas de todas las edades. Su tratamiento es muy diverso en función del tipo de cáncer que padezcas, a veces el cáncer puede ser operado siendo necesaria la administración de quimioterapia y/o de radioterapia.

La mayoría de las personas con cáncer acostumbran a perder peso por dos razones: en primer lugar porque el propio tumor consume mucha energía y, en segundo lugar, por los efectos secundarios por causa de los  tratamientos que suelen producir falta de apetito, náuseas e incluso vómitos, también debemos incluir la depresión que acompaña con frecuencia a este tipo de pacientes, que disminuye el apetito considerablemente.

Entre un 40 y un 80% de los pacientes sufren algún tipo de desnutrición que empeora el pronóstico de la enfermedad. Es entonces cuando una buena asesoría nutricional juega un papel fundamental, en estos casos resulta imprescindible para acompañar a la persona durante todo el proceso, procurando que se mantenga lo más fuerte y bien nutrida posible para ganar esta lucha.

A continuación, te presentamos una lista de los alimentos que debes “procurar” consumir, en caso de que tengas esta dolencia:

¿Qué debes consumir durante el tratamiento contra el cáncer?

  • Verduras crucíferas: brócoli, repollo, coles de Bruselas, repollo o col blanca y roja. Se deben cocinar por poco tiempo al vapor, en microondas a baja potencia o fritos con aceite de oliva, para que no se pierdan los glucosilonatos, ni la vitamina C que contienen. Se debe consumir entre 400 y 800 gramos al día de frutas y verduras durante todo el año.
  • Frutas frescas: muy bien lavadas con agua y cloro (especificaciones en videos de Youtube en higadosano.com),  si se consumen con piel para retirar posibles rastros de pesticidas y contaminación bacteriana o parasitaria… Incrementar el consumo de frutos y vegetales rojos como remolacha, uvas, arándanos, frambuesas, moras, fresas.
  • Beber al menos 3 tazas de té verde al día: dejando reposar la infusión entre 5 y 10 minutos para que se liberen todos los polifenoles contenidos en las hojas.
  • Pescados con alto contenido en ácidos grasos Omega-3: como el salmón, atún, caballa, sardina, anchoa, trucha de río. Consumir al menos 3 veces por semana. El atún, caballa o sardinas enlatados con agua o aceite de oliva son igual de efectivos. Evitar los enlatados con aceite “vegetal”, ya que se trata de aceite de girasol o maíz con elevado contenido de Omega-6. El pescado congelado va perdiendo poco a poco su contenido en Omega-3. Las semillas de linaza tienen un alto contenido de Omega-3 vegetal. Se puede moler 30 gramos de semillas en un molinillo e incorporar el polvo en los cereales del desayuno o en un yogur o en un vaso de leche de soja o preparar agua de linaza (hervir 1 litro de agua, apagar el fuego, agregar 2 cucharadas de linaza, dejar reposar y luego licuar) para preparar jugos de fruta o agregar a las arepas o cualquier otra mezcla que requiera agua para su preparación.
  • Consumir aves y huevos: preferiblemente obtenidos de animales criados al aire libre.
  • Condimentar los alimentos con cúrcuma: ya que es el antiinflamatorio natural más potente, al mismo tiempo que reduce el crecimiento tumoral, inhibe la angiogénesis y produce apoptosis en las células cancerosas y potencia el efecto de la quimioterapia. La pimienta negra potencia la asimilación de la cúrcuma por el organismo. Desde el punto de vista práctico se disuelve una cucharada pequeña de cúrcuma en media cucharada sopera de aceite de oliva y una pizca generosa de pimienta negra y con ello se condimentan las verduras al vapor y las ensaladas. Incorpore el romero y el tomillo como condimento de sus platos (arroces, guisos, etc). Utilice albahaca, ajo y perejil al realizar sofritos.
  • Consumir ajo, cebollas y ajoporro: ya que se reducen los efectos de varias sustancias cancerígenas liberadas durante la combustión del tabaco y que se generan en la carne cuando se ha quemado en la barbacoa. En las personas que consumen mucho ajo se reduce la aparición de cáncer de riñón o de próstata. Desde el punto de vista práctico, machacar el ajo y sofreír junto con cebolla en aceite de oliva y con este sofrito aderezar verduras cocinadas al vapor, a las que se les puede agregar cúrcuma con pimienta negra.
  • Consumir setas (hongos): preferentemente shitake, maitake y coriolus versicolor ya que tienen un marcado efecto estimulando el sistema inmunitario. Las puede cocinar a la plancha, parrilla, en sopas o ensaladas.
  • Jengibre: puede ser molido agregado al té, a los cereales del desayuno o sobre frutas.
  • Consumir cítricos y granada: consumir 250 ml de jugo de granada diariamente, fundamentalmente los pacientes con cáncer de próstata o mama que son los tumores en los que se demostraron mayores efectos. Consumir 250 ml. de jugo natural de naranja cada día o dos piezas de cítricos.
  • Chocolate negro entre 20 y 40 gramos diarios: de más de 70% de cacao, bajo en azúcar o sin azúcar endulzado con stevia que es beneficioso en la prevención de las enfermedades cardiovasculares y del cáncer.
  • Además de esta dieta, es importante que el paciente mantenga un peso corporal razonable y practique actividades físicas, ya que se ha demostrado que reduce la aparición de varios cánceres (mama, colon, próstata, gastrointestinal etc.). El objetivo final es realizar caminatas rápidas una hora o media al día o ejercicio similar, adecuándose a su estado o condición ¡La meta final es mejorar tu calidad de vida! ¡Vivir feliz y saludable es decisión de vida!

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