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Deficiencia de la vitamina E ¿Cuánto necesitas en realidad?

Por Dra. Maribel Lizarzábal García
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Una de las funciones más importantes de la vitamina E es que ayuda a mantener fuerte su sistema inmunológico. La vitamina E es liposoluble con propiedades antioxidantes. Se produce naturalmente en una amplia gama de alimentos e incluso se agrega a ciertos productos alimenticios para ayudarlo a aumentar su ingesta.

Como un poderoso antioxidante (se le considera la “vitamina de la juventud”), la vitamina E protege las células contra el envejecimiento prematuro y el daño de los radicales libres. La vitamina E es liposoluble de una familia de ocho antioxidantes estructuralmente similares que se dividen en dos grupos: Los Tocoferoles: alfa-tocoferol, beta-tocoferol, gamma-tocoferol y delta-tocoferol y los Tocotrienoles: alfa-tocotrienol, beta-tocotrienol, gamma-tocotrienol y delta-tocotrienol. El alfa-tocoferol es la forma más común de vitamina E. Constituye alrededor del 90% de la vitamina E en la sangre. Por lo tanto, desarrollar una deficiencia de esta vitamina es muy raro, a menos de que sufras de alguna enfermedad crónica subyacente.

Una dosis alta de esta vitamina en cuestión, aumenta el riesgo de hemorragias. Los síntomas de deficiencias de vitamina E se manifiestan con: dificultad para caminar o coordinar, dolor muscular o debilidad, alteraciones visuales y malestar general, es recomendable que acudas a tu médico si presentas estos síntomas. La única manera apropiada de corregir una deficiencia de vitamina E es después de consultarlo con tu médico, ya que los suplementos pueden causar complicaciones, por lo que es mejor seguir una dieta saludable que incluya muchos alimentos ricos en vitamina E.

Que alimentos son ricos en vitamina E: Puedes encontrar vitamina E en una amplia gama de alimentos. Éstos incluyen:

  • Granos enteros
  • Nueces y semillas, como almendras, semillas de girasol, maní y mantequilla de maní
  • Aceites vegetales, especialmente aceitunas y girasol
  • Cereales fortificados
  • Vegetales verdes (espinacas, acelgas)
  • Huevos
  • Frutas como el kiwi y nuestros amados y ricos mangos.
  • Los suplementos: Aunque tomar suplementos es una forma popular de agregar vitaminas y minerales a su dieta, debes tener precaución al tomar vitamina E en forma de suplemento. Incluso si compras un suplemento de una marca acreditada, existe la posibilidad de que pueda interferir con otros medicamentos que estés tomando.

Medicamentos que pueden verse afectados con el consumo de la vitamina E: anticoagulantes, antiplaquetarios, niacina, drogas de quimioterapia y medicamentos de radioterapia. También es recomendable suspender si la estás consumiendo ante sde realizarte algún procedimiento endoscópico por la posibilidad de presentarse sangramientos a la hora de realizar biopsias, extracción de pólipos o cirugias endoscopicas.

Existen muchos tipos de vitamina E y por esto, puede que no esté claro qué vitamina E estás recibiendo. Por ejemplo, algunos suplementos solo contienen un tipo de vitamina E. Tu cuerpo necesita otros tipos que se encuentran en diversas fuentes de alimentos. Siempre es mejor obtener la vitamina E de alimentos integrales, en lugar de suplementos. Los suplementos concentrados, pueden contener más cantidad de vitamina E de la que necesitas. Esto puede causar efectos secundarios y provocar complicaciones adicionales.

¿Cuál es la dosis diaria de vitamina E que necesitamos?

  • Los adultos y niños mayores de 14 años necesitan 15 miligramos (mg) de vitamina E por día.
  • Las mujeres que están amamantando deben recibir 19 mg por día.

¿Qué causa la deficiencia de vitamina E y quién está en riesgo?

La deficiencia de vitamina E puede ser el resultado de una afección subyacente. Muchas condiciones impiden que tu cuerpo pueda absorber las grasas de manera adecuada, incluidos los nutrientes solubles en grasa como la vitamina E.

Afecciones como: Pancreatitis crónica, colestasis (obstrucción biliar), fibrosis quística, cirrosis biliar primaria, enfermedad de Crohn y enfermedades hepáticas. En algunos casos, la deficiencia de vitamina E es el resultado de una rara condición genética conocida como ataxia. Esta afección tiene una base neurológica y afecta el control y la coordinación muscular. Es más probable que se desarrolle en niños de entre 5 y 15 años.

La deficiencia severa a largo plazo puede causar anemia, enfermedad cardíaca, problemas neurológicos graves, ceguera, demencia, reflejos deficientes e incapacidad para controlar por completo los movimientos del cuerpo.

Recomendación: Aunque adoptar un estilo de vida saludable y realizar cambios en la dieta son un tratamiento de primera línea, tu médico puede decidir que un suplemento vitaminico y que dosis es la más adecuada. Solo debes tomar suplementos de vitamina E bajo la supervisión del médico. Una vez que te hayan realizado el diagnóstico, puedes trabajar junto con tu medico para desarrollar un plan de tratamiento adecuado a tus necesidades. Esto puede ayudar a restablecer los niveles de vitamina E y aliviar los síntomas que puedas estar experimentando.

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