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El Estrés y Cansancio afecta el funcionamiento de tu Hígado

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¿Mi hígado no funciona bien, sera por el estrés y el cansancio?

En el transcurso de nuestra historia, el ser humano siempre ha trabajado para  descubrir, nuevas herramientas para ayudarnos a vivir mejor, por ejemplo, avances tanto médicos como tecnológicos  hacen de nuestra vida  más fácil, pero a la vez, estos avances han creados efectos adversos o no deseados en nosotros como el estrés, las angustias y preocupaciones que generalmente nos lleva a un mal dormir. Todos nos quejamos en ocasiones de que estamos cansados. Quizás dormiste mal pensando en la situación actual, o problemas de trabajo, dinero, cuidando a un familiar enfermo o porque estas en épocas de exámenes, son muchas las causas por las cuales podrías estar siempre agotado o fatigado.

Pasar una mala noche definitivamente provoca una disminución de tus niveles de energía, pero una o dos noches de buen sueño generalmente nos pone de nuevo en marcha. ¿Pero qué pasa si te levantas cada mañana sintiéndote como si nunca tuvieras un momento de descanso? ¿Qué pasa si no puede funcionar en el trabajo, en el hogar o socialmente porque estaba demasiado cansado? Eso es lo que la mayoría de los profesionales de la salud considerarían la fatiga crónica.

Clínicamente existen dos tipos de fatiga crónica:

  • La fatiga periférica: que es la que sentimos de manera física, como es la fatiga muscular, como cuando sentimos que todo el cuerpo nos duele
  • La fatiga central: proviene del sistema nervioso central y se asocia con dificultades para realizar actividades físicas y mentales que requieren automotivación.

Ya sea física o mental, es difícil hacer frente a ella en un estado constante de fatiga. La fatiga es el síntoma más común en pacientes con enfermedad hepática, y tiene un impacto significativo en su calidad de vida. Sin embargo, aunque se han realizado algunos progresos con respecto a la comprensión de los procesos que pueden generar fatiga cronica en general, las causas de la fatiga asociada a la enfermedad hepática aún no se conocen por completo. La fatiga es un síntoma complejo que abarca una variedad de quejas que incluyen letargo, malestar general, cansancio y agotamiento. Aunque la prevalencia exacta de fatiga en pacientes con enfermedad hepática crónica es algo variable en diferentes estudios y con diferentes enfermedades hepáticas específicas, es evidente que la fatiga constituye la queja más común entre este grupo de pacientes.

Dado que la fatiga puede ser causada por una variedad de otros problemas de salud, como anemia, depresión, trastornos del sueño, mala alimentación, deshidratación o falta de ejercicio, puede ser difícil determinar si es causada por la enfermedad hepática, pofr afecciones secundarias o una combinación de ambos. Según numerosos estudios científicos acerca de la fatiga y las enfermedades hepáticas, no hay medicamentos mágicos, vitaminas o cambios en la dieta que alivien la fatiga por completo. Desafortunadamente, para la mayoría de los que sufren de hepatitis crónica, es algo con lo que deben aprender a lidiar.

Para ayudarte a lidiar tu fatiga crónica te podemos ofrecer estas estrategias que pueden hacer que la fatiga sea más llevadera:

  • Si sospechas que tienes hepatitis, por favor, acude de inmediato a tu medico. Tratar una hepatitis desde sus inicios te ayudara a que no se desarrolle, empeore y quizás no tengas que pasar por todas las etapas de la enfermedad porque la estas atendiendo oportunamente, en el caso de que sea hepatitis B crónica o hepatitis C, tu medico te indicara el mejor tratamiento y cambios en tus hábitos de vida, la cuestión es tomar las acciónes perinentes  acerca de la enfermedad, para mejorar tu calidad de vida.
  • Actúa sobre las afecciones secundarias hepáticas como lo son: anemia, trastornos del sueño, alteracion de la tiroides y depresión. Cuando es supervisado adecuadamente por un médico, estas condiciones no contribuirán al nivel de fatiga.
  • Si estás enfermo, puedes pedir apoyo y ayuda a tus familiares y/o amigos  en actividades como las tareas domésticas, la lavandería y las compras las cuales las  puedes fraccionar fácilmente y repartir durante la semana, así no tienes que hacerlo todo tu solo/a y en mismo momento.
  • Practica actividades de relajación como el yoga, o las llamadas terapias alternativas, como la acupuntura, la relajación, meditación (hay CDs muy buenos de meditación y relajacion en youtube), el masaje, pueden ayudar a aliviar el dolor y disminuir la fatiga.
  • Trata de dormir bien. Relájate antes de acostarte; trata de evitar la cafeína, el alcohol y cigarrillo por la noche; y mantén una rutina regular (es decir, ir a la cama todas las noches a la misma hora y levantarse cada mañana a la misma hora).
  • Adopta una dieta bien balanceada que incluya frutas, vegetales, granos integrales y proteínas. Evita alimentos con alto contenido de grasas, azúcar y sal (sodio).
  • Debes tomar agua.  Asegúrate  una ingesta de agua adecuada tomando líquidos durante el día. Evita las bebidas con cafeína, como refrescos, té y el café, ya que agotan el cuerpo de los líquidos requeridos.
  • Practica ejercicio moderado: El ejercicio regular realizado más de 2 horas antes de acostarse promueve un sueño de mejor calidad. Prueba  diferentes tipos de ejercicios, como caminar, andar en bicicleta, bailar, hacer jardinería o nadar.
  • Tu actitud positiva también te puede ayudar! Una actitud positiva puede ser un aliado muy poderoso cuando se trata de minimizar los síntomas de la fatiga. Puede ayudarte a sobrellevar con mayor facilidad la rutina diaria de la vida y los numerosos obstáculos que a menudo pueden ocurrir.

Vivir en perenne fatiga no es el ideal de Nadie. Desafortunadamente, no siempre tenemos la opción de resolverla porque se trfata de una consicion cronica. Aprender a manejar la fatiga y no dejar que gobierne tu vida, te permitirá disfrutar de una vida feliz y saludable

 

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