Inicio BlogBienestar ¿La dopamina es la culpable de nuestra adicción a las redes sociales?

¿La dopamina es la culpable de nuestra adicción a las redes sociales?

Por Dra. Maribel Lizarzábal García

Si eres de esas personas que siente satisfacción y felicidad al usar las redes sociales, o que cuando publicas un post y no consigues los “likes” o “me gusta” que esperabas, esto te genera decepción o depresión, lee este artículo, porque es para ti.

Generalmente, cuando terminamos una rutina de ejercicios de forma exitosa o nuestra presentación en la universidad o frente a nuestros jefes ha sido la mejor y la de más calificación, sentimos una indescriptible oleada de felicidad y satisfacción. Todo esto es gracias a la dopamina, un neurotransmisor conocido como la “molécula de la felicidad o recompensa”, que se libera después de ciertas acciones o comportamientos humanos, como hacer ejercicio, besar, abrazar o establecer y alcanzar una meta.

Mientras que la actividad física es más comúnmente ligada a la liberación de la dopamina, desde hace alrededor de unos 10 años, nació una forma moderna para liberarla y reivindicar también a aquellos amantes de la conducta sedentaria a través de  las redes sociales, pues de acuerdo con un estudio hecho a los consumidores australianos, elaborado por la empresa de compra de medios con base en San Francisco (EE UU), RadiumOne, publicada a finales del año 2016, expresó que el uso de los medios sociales es “una mina de oro para la dopamina”, ya que cada vez que publicamos un post, compartimos un estado, damos un “me gusta”, dejamos un comentario o enviamos una invitación en línea, estamos creando una expectativa, generamos un sentido de pertenencia y reforzamos nuestro autoestima  a través de compartir.

Los resultados de dicho estudio son convincentes, no sólo porque ayudan a explicar por qué nos sentimos obligados a hacer clic a la manito de “me gusta” de Facebook  (o al corazoncito de Twitter) tan a menudo.

Las mismas áreas del cerebro que se activan por la comida y el agua, se activan por estímulos sociales…

Con toda esta investigación los mercadólogos serian capaces de crear su publicidad en línea de acuerdo a las reglas de las redes y así provocar que la dopamina explote en nosotros el interés en adquirir sus productos.

El autor de este artículo, Mauricio Delgado, profesor asociado de psicología en la Universidad de Rutgers en Newark, Nueva Jersey, explica en su informe que  los esfuerzos en línea de los mercadólogos, pueden tener el mismo efecto neurológico en los consumidores como lo hacen en la vida cotidiana y offline los alimentos.

Las mismas áreas del cerebro que se activan por la comida y el agua, se activan por estímulos sociales… Esto puede ser una sonrisa, alguien que te dice que está haciendo un gran trabajo, que eres digno de confianza, o eres una buena persona, o incluso simplemente cooperar con alguien. Todos estos ‘refuerzos’ sociales son abstractos, pero muestran una actividad similar en los centros de recompensa del cerebro.

Esto sugiere que, tal vez, si tú estás recibiendo comentarios positivos en los medios sociales (‘me gusta’, ‘compartir’ y/o retweets) es un ‘refuerzo’ positivo para la utilización de los medios de comunicación social, y que te permiten: a) obtener los efectos positivos de la misma, y b) retorno continuo a ellos en la búsqueda de más refuerzo social”.

Incluso, no tienes que pasar por el esfuerzo físico de ver clic en “me gusta” para sentir la fiebre de la dopamina. A menudo, si tienes el primer indicio de la recompensa, como es tan sólo el sonido de alerta del celular o PC de la interacción de los medios sociales, de una vez sientes un torrente de dopamina de esa condición de estímulo. Esto podría provocar que salgas corriendo a buscar tu móvil a ver qué notificación te llegó.

Suena divertido expresarlo, pero solo el sonido de una notificación del móvil, bien sea de twitter, facebook o whatsapp, hace que reaccionemos de la misma manera reaccionaría tu mascota  cuando le muestras la correa de paseo  y él se emociona porque sabe que va a salir, o que tu mascota venga corriendo porque le sonaste la campana que significa que se alimentará, es graciosa la comparación ¿pero acaso no es lo  mismo?

El estudio, que no citó específicamente a Facebook, se centró en la respuesta del cerebro de las personas a “la oportunidad de comunicar sus pensamientos y sentimientos a los demás”. “En la medida en que los seres humanos están motivados para revelar lo que piensan, la oportunidad de dar a conocer lo que se piensa se vive como una potente forma de recompensa subjetiva.  La dopamina está vinculada a la anticipación, incluso más que la recompensa. Si la expectativa no se cumple o genera decepción (esto sucede cuando publicas un post y este no genera la respuesta de aceptación que tu esperabas), el cerebro aprende a abstenerse de realizar conexión alguna con ese contenido. A eso se le llama aprendizaje por refuerzo.

Pero recuerda: las redes sociales y las nuevas tecnologías pueden provocar adicción, dado que parte del procesamiento cerebral de las redes sociales tiene lugar en los circuitos relacionados con las recompensas y su uso no controlado podría estar asociado a algunos trastornos psiquiátricos como las adicciones. Por lo tanto, como todo en nuestra vida, en la  moderación está la clave, hará de nuestra vida más feliz y saludable.

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3 Comentarios

Gustavo 21 noviembre, 2017 - 12:50 PM

Quisiera que escribieran como intervienen otros neurotransmisores en relación con las redes sociales como la Adrenalina y la Serotonina que están relacionados con la Dopamina
Saludos!

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Dra. Maribel Lizarzábal García 27 noviembre, 2017 - 10:15 AM

Saludos Gustavo.. Lo tendremos en cuenta, gracias por escribirnos…

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4 técnicas que nos hacen adictos a los celulares – Laidealfm.com 23 junio, 2018 - 1:07 PM

[…] Te has dado cuenta bueno importa cuánto evolucionen los componentes de tu dispositivo y su procesador, siempre existe una pausa antes de que las aplicaciones abran. Esto no es azaroso, este “retraso” tiene un efecto en nuestro comportamiento y provoca que el cerebro libere el neurotransmisor conocido como dopamina, así lo asegura la doctora Maribel Lizarzábal en este artículo. […]

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