Inicio BlogBienestar Los beneficios de las grasas buenas se ven anulados si vives en constante estrés

Los beneficios de las grasas buenas se ven anulados si vives en constante estrés

Generalmente cuando conversamos entre amigos de cambiar nuestros hábitos alimenticios y hacer dieta, nunca deja de faltar el comentario de que hay que reducir y hasta eliminar el consumo  de grasas en las comidas para mejorar nuestra salud y bajar de peso. Reducir las grasas en las comidas es un buen consejo, pero debo informarte que no es bueno eliminarlas por completo porque las grasas son necesarias para vivir. No podemos sustituirlas ni eliminarlas de nuestra dieta diaria. La grasa es un nutriente que se ha estigmatizado como algo que se debe evitar, pero aunque no lo creas la grasa tiene nutrientes esenciales que tu cuerpo necesita para estar sano. Mucha de la grasa que consumimos ayuda a formar células nuevas, hormonas y puede ser utilizada como fuente de combustible, por eso, en lugar de eliminar toda la grasa de tu dieta, es mejor  seleccionar ciertos tipos de grasas saludables. Las grasas buenas y malas se diferencian no solo en su origen si no también en los efectos que producen en nuestra salud.

DIFERENCIAS ENTRE LAS GRASAS BUENAS Y MALAS

GRASAS MALAS:  Aumentan los niveles de colesterol LDL (considerado malo) y reducen los niveles de HDL (colesterol bueno), lo que ocasiona enfermedades del corazón, accidentes cerebrovasculares y diabetes tipo 2 y empeoran el riesgo de enfermedad de Alzheimer, la aparición de cáncer e infertilidad.

  • Grasas saturadas: las grasas malas son las grasas que provienen de productos de origen animaly se llaman grasas saturadas. Las grasas saturadas se encuentran en los productos animales como la carne y los productos lácteos.
  • Grasas trans: este segundo tipo de grasa se debe evitar a toda costapues son, sin duda, súper dañinas para la salud .Las grasas trans se encuentran en las mantecas vegetales, las margarinas, muchas galletas, casi toda la  pastelería industrial, las papas fritas, las comidas rápidas y en la mayoría de los alimentos procesados.

Algunos alimentos como el aceite de coco y los huevos contienen grasas saturadas y colesterol, pero disminuyen la inflamación, los triglicéridos y los niveles de insulina.

GRASAS BUENAS:

  • Estabiliza la composición de tu cuerpo, favorece formacion de masa muscular
  • Representa una fuente de energia, optimiza la utilizacion de glucosa en el cuerpo
  • Forma parte de la estructura de todas la celulas del organismo y refuerzan el sistema inmunologico.
  • Favorece el funcionamiento cerebral y mejora el estado de animo
  • Son esenciales para generar Vitamina D, hormonas sexuales (masculinas y femeninas)
  • Generan prostaglandinas que son moleculas antiinflamatorias, necesarias para el sistemma inmunologico y disminuyen el riesgo de cancer
  • El consumo de omega3 aumenta la oxidación de las grasas e inhibe la lipogenesis (acumulacion de grasas), mejora el funcionamiento de la tiroides, hormona que regula el metabolismo.

Las grasas buenas (insaturadas y poliinsaturadas): son grasas saludables  utilizadas por el cuerpo y proporcionan beneficios para la salud. Provienen de el aguacate, los huevos, el salmón, los frutos secos, las aceitunas, el aceite de coco, la mantequilla de maní/almendra, el salmón, semillas de chia,  nueces, sardinas, el aceite de pescado/linaza

Recientemente un nuevo estudio, publicado en la revista “Molecular Psychiatry” 2016, sugiere que el estrés erradica los efectos positivos de la elección de grasas buenas. Esto pone en evidencia lo dañino que es estar en estrés crónico y permanente. La dieta y el estrés pueden alterar la inflamación en el cuerpo, que está relacionada con enfermedades crónicas del corazón, diabetes y artritis reumatoide. Los eventos estresantes del día parecen erradicar cualquier beneficio para la salud que una persona pudiera haber obtenido al elegir un desayuno rico en grasas «buenas», en lugar de un desayuno lleno de grasas saturadas «malas», comer un desayuno con «grasa mala» era lo mismo que comer uno con «grasa buena», si estaba acompañado de estrés.

El estudio evaluo la interacción entre el estrés, la dieta y los marcadores inflamatorios que podían medirse en la sangre y concluye que, las personas  que siguen una dieta saludable para el corazón también deben gestionar su estrés. Eso podría significar compartir los problemas con un amigo o familiar, hacer ejercicio con regularidad, dormir 6 a 7 horas y bien, probar la meditación o el yoga, o simplemente hacer algo placentero como bailar,  reír, sobre todo amar y servir, en resumen buscar mecanismos de relajación.

RECOMENDACIONES:

La clave  es seguir consumiendo una dieta rica en vegetales, frutas, proteínas magras, fruta fresca, granos enteros y grasas saludables y lograr mejorar el estrés para Ser Feliz y Ser Saludable.

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