Inicio BlogRumbea Sano Mezclar bebidas energéticas con alcohol produce efectos similares al consumo de cocaína

Mezclar bebidas energéticas con alcohol produce efectos similares al consumo de cocaína

0 Comentario

La mayoría de nosotros cuando nos vamos de fiesta, por ejemplo los fines de semana, sobretodo ahora en época decembrina, nos provoca compartir un trago con nuestros familiares y amigos.

Desde que salieron las bebidas energéticas se ha puesto muy de moda mezclar el alcohol con ellas, ya que el efecto que se consigue es muy diferente al resultante de la mezcla con un refresco cualquiera. Se trata de una práctica muy extendida por parte de muchos jóvenes cada fin de semana, dado que se convierte en una buena opción para estimular su organismo y así aguantar más horas. Pero al igual que nos podemos encontrar con determinados riesgos de las bebidas energéticas, estos riesgos aumentan cuando las mezclamos con alcohol.

Un nuevo estudio publicado en el diario médico  PLOS ONE puso en evidencia que beber combinados a base de refrescos energéticos con un alto contenido en cafeína y alcohol puede afectar el cerebro de los adolescentes igual que si consumieran cocaína. Además, este hábito durante la juventud puede alterar la capacidad de controlar el consumo de sustancias gratificantes, como el alcohol y las drogas, en la adultez. Investigadores de la Universidad Purdue, Indiana, Estados Unidos, han constatado estos efectos en ratones adolescentes.

El autor principal del estudio Richard Van Rijn, cita: “el alcohol mezclado con bebidas energéticas provocan cambios en el comportamiento y en la neuroquímica del cerebro”. Los investigadores comprobaron, en experimentos realizados en ratones adolescentes que la exposición repetida a bebidas alcohólicas con un alto contenido en cafeína provocaba que se volvieran más activos, efecto similar al que muestran cuando están  expuestos a la cocaína. Una vez adultos, esos mismos ratones mostraron una preferencia por la cocaína diferente: eran menos sensibles a sus efectos placenteros. Si bien este hallazgo parece positivo, sugiere que los roedores que de adolescentes habían consumido bebidas alcohólicas con un alto contenido en cafeína necesitaban una mayor dosis de cocaína para conseguir la misma sensación que un ratón que no había bebido esas sustancias durante su juventud. Los investigadores confirmaron este efecto en un segundo experimento.

Tenemos la necesidad de alertar a nuestra comunidad a tener cuidado al hacer este tipo de mezcla, pues además de cambios neuroquímicos en el cerebro, la mezcla de bebidas energizantes puede provocar: euforia, depresión, deshidratación, hipertermias, arritmias, taquicardias, bronco aspiración respiratoria por vómito incontrolado y, lo peor, paro cardiorespiratorio. La acción efusiva de la cafeína en conjunción con la obra depresiva del etanol, provoca entre sus consumidores la disminución de los reflejos, como de sus capacidades visual, auditiva, oral y motriz, nauseas, vómitos y adicionalmente una falsa sensación de sobriedad que conlleva a un aumento en el consumo de alcohol con el consecuente riesgo de coma etílico, daño hepático e incluso infarto, esto último a causa de la acción contradictoria de ambos productos sobre el corazón y las arterias, aincluyendo los lógicos accidentes de tráfico y efectos de largo plazo. Al ingerir mayores cantidades de alcohol, aumenta el riesgo de padecer problemas derivados de este consumo excesivo, como: enfermedades hepáticas, hígado graso y cirrosis, entre otros.

Ya lo sabes, si decides tomar bebidas energéticas, hazlo con moderación y no las mezcles con alcohol, pues la mezcla produce una falsa sensación de control. Toma estas bebidas únicamente de manera ocasional, porque no son refrescos, ni bebidas isotónicas. Recuerda la mejor manera de hidratarse es consumir agua.

Artículos Relacionados

Deja un comentario