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No solo la hepatitis y el alcohol destruyen el hígado

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En muchos de nuestros artículos referentes a nuestro héroe anónimo el hígado, hemos hecho hincapié, en las principales causas que lo pueden dañar o enfermar como son: los virus de la hepatitis, el alcohol y la obesidad.

El hígado es el órgano más grande después de la piel, pero, el que sea de gran tamaño, no significa que sea el más fuerte, de hecho, el hígado es un órgano bastante sensible y delicado. Una de las funciones de las cientos que este órgano realiza, es depurar nuestro cuerpo de toxinas, pero desafortunadamente, algunas de estas pueden quedar adheridas a él. Esto no suele notarse en la juventud, pero, cuando la suciedad se acumula en el hígado durante años, puede que termine causando una enfermedad grave.  Todo el mundo sabe que el alcohol y sus toxinas son uno de los principales agentes tóxicos para el hígado, pero ¿Sabes cuáles son los otros hábitos que lo están destruyendo poco a poco cada día?

En este mes de campaña en contra las hepatitis virales, también queremos ofrecerte otras maneras de cuidar tu hígado y así evitar padecimientos en el futuro, la meta siempre es prevenir.

DEMASIADA SAL EN TUS COMIDAS.  Existen numerosos artículos que advierten lo dañino que es cuando ingieres demasiada sal. La sal refinada en exceso es mala para el sistema circulatorio. Ahora conoces que también hace daño al hígado, una de las consecuencias más graves para el hígado es que al aumentar la presión arterial en la sangre, existen más posibilidades para que desarrolles hígado graso.

COMIDAS CHATARRAS, SOBRE TODO LAS FRITURAS: Como el hígado es el encargado de procesar las grasas, hace las veces de filtro, cuanta más de ellas consumas , mas hay en tu sangre y más trabaja. Y no solamente hablamos de los alimentos que naturalmente sabemos que están llenos de grasas, sino de los alimentos procesados, que muchas veces, detrás de una apariencia inofensiva, e incluso natural, esconden grasas, sal, azúcar, y todo lo que tu hígado no agradecerá.

EL SEDENTARISMO: El hígado juega un papel primordial en la digestión, y un estilo de vida activo ayuda a que uses la energía procedente de los carbohidratos de manera más eficiente. El sedentarismo, en cambio, hace que el hígado necesite trabajar de más. No tienes que hacer ejercicios exagerados, caminatas de media hora al día, son excelentes no solo para tu hígado, si no para tu salud en general!

DIETAS ALTAS EN PROTEINAS: Muchas personas siguen dietas altas en proteínas. Algunos como método alternativo para bajar de peso; otros, como forma de sacar más provecho al ejercicio físico. Sin embargo, según especialistas de la Clínica Mayo, las dietas altas en proteínas aumentan el funcionamiento del hígado porque debe eliminar las toxinas que se forman cuando la proteína se digiere. Recuerda lo que enferma es el exceso.

LAS BERENJENAS MAL COCINADAS: Este ítem sorprenderá a muchos pero ¡es así! Las berenjenas son muy saludables, pero son una de las pocas excepciones de vegetales que, cuando están crudos, no son nutritivos sino que pueden hacer daño.  La berenjena contiene solonina, una sustancia que desaparece con la cocción, pero que cuando se consume cruda puede causar dolor abdominal, vómitos, diarrea, e hinchazón. Y además, si el consumo se repite, puede hacer muy mal al hígado, que tendrá que esforzarse por eliminar esta sustancia tóxica.

¡CUIDADO CON ESOS ANALGÉSICOS PARA ALIVIARTE DE LAS RESACAS!

Generalmente después de una noche de copas, nos despertamos con ese molesto dolor de cabeza, para el cual corremos a tomarnos cualquier analgésico, uno de los analgésicos más comunes que pueden conseguirse sin receta es el paracetamol o el acetaminophen, en sus nombres comerciales como ATAMEL O DOL. Sin embargo, hay que tener en cuenta una combinación muy peligrosa: el paracetamol es  tóxico para el hígado en cantidades demasiado grandes, y también lo es cuando se combina con el alcohol. Así que nunca debes tomarlo  para aliviar una resaca. Daño similar producen al higado el uso indiscriminado de los antiinflamatorios no esteroideos tipo diclofenac sodico o potasico, meloxican, ibuprofeno etc.

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Liabetg 18 diciembre, 2017 - 7:50 PM

sumamente interesante el artículo .
gracias por la publicación además de la forma de inmiscuirse en las redes sociales para su divulgación .
Me resulta sumamente interesante pues comi huevos en el desayuno durante más de de 10 años, Me volví sedentaria en los últimos 10 años , yo consumí exclusivamente atamel durante 5 años para cualquier dolor o malestar y me gusta la berenjena , aunque No espero haberla comida cruda pero tengo el hígado bastante graso.
también leí en otro lugar, que el queso es otra forma de tener el hígado graso. Es terrible.

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