Inicio BlogHepatitis viral ¿Qué pasa cuando un paciente es diagnosticado con hepatitis C?

¿Qué pasa cuando un paciente es diagnosticado con hepatitis C?

Desde el momento  que es diagnosticado un paciente con el virus de la hepatitis C, no solo el paciente, sino los familiares y  médicos nos preocupamos por el impacto que esto significará  para su salud física y emocional ,así como en su entorno familiar, porque a veces olvidamos que la familia del paciente también sufre por su familiar enfermo y por desconocer la forma de ayudarlo, por eso dedicamos este articulo para que los familiares conozcan las reacciones emocionales de los pacientes con VHC ,en cada una de sus fases y cómo lidiar de la mejor manera con ellos. Hay que recordar siempre que existen diferencias individuales y variadas.

 1.PACIENTE EN FASE DE DIAGNÓSTICO O RECIÉN DIAGNOSTICADO

El diagnóstico de VHC suele ser sorpresivo e inesperado como resultado de una evaluacion general preempleo y puede generar un shock emocional, no únicamente en la persona diagnosticada, sino también en todo su entorno familiar y social. Asimilar el diagnóstico y sus consecuencias requiere un tiempo, diferente para cada persona. Además el paciente se alarma por si ha podido transmitir el virus especialmente a su familia.

Algunos síntomas emocionales como ansiedad, tristeza, depresión, rabia, incertidumbre y miedo pueden estar más o menos presentes y van apareciendo a lo largo de la enfermedad, aunque vayan cambiando de intensidad en función de las dificultades que la persona afectada se va encontrando durante el proceso de la enfermedad. También piensa que puede infectar a los seres queridos o que puede ser rechazado. Estas preocupaciones pueden interferir en la vida cotidiana de la persona afectada y pueden afectar su calidad de vida. La rabia y la irritabilidad también forman parte del proceso de asimilación y de aceptación de la enfermedad. En ocasiones la persona se vuelve menos tolerante, intransigente o muy exigente.

Los sentimientos de aislamiento también son frecuentes y generados por la percepción de sentirse solo ante la enfermedad, a pesar de que la hepatitis C afecta a millones de personas. El miedo a un posible rechazo y discriminación social por parte del entorno social y laboral del paciente, puede llevarle, en muchas ocasiones, a evitar comunicar el diagnóstico de la enfermedad, aumentando su aislamiento.

Podemos encontrar desde la persona que busca información sobre todo aquello referente a su enfermedad, sea información positiva o negativa; o aquella otra que no desea saber nada, no busca información, no pregunta, minimiza los síntomas o no le da importancia (fase de negacion). Pero también encontramos actitudes más adaptadas a la situación de enfermedad crónica, personas con un estado de ánimo más ajustado, que por ejemplo, buscan información y herramientas para hacer frente a la hepatitis C, hablan con los profesionales, cuidan la alimentación, evitan el consumo de alcohol, hacen ejercicio, descansan, adoptando un papel más activo ante su enfermedad y, en definitiva, personas que buscan soluciones frente a las dificultades o problemas que se van encontrando a lo largo de este camino.

2.PACIENTE EN FASE DE TRATAMIENTO

 Iniciar un tratamiento farmacológico contra el virus no ha sido hasta ahora, una decisión fácil, y no está basada únicamente en la presencia de síntomas. El tratamiento contra el virus de la hepatitis C puede causar algunos efectos secundarios, generalmente los síntomas emocionales son más difíciles de tratar y sobrellevar que los síntomas físicos, especialmente, para el entorno del paciente. Ante la aparición de síntomas como depresión, irritabilidad, insomnio, dificultades de concentración, es importante hablar con el médico para que pueda prescribir el tratamiento adecuado. Incluso podemos encontrar situaciones en las que el paciente decide interrumpir el tratamiento con el consiguiente perjuicio pero es fundamental contar con el apoyo de la familia y el entorno, que el paciente no pierda la confianza en ellos y que pueda haber una buena comunicación y comprensión. Los nuevos tratamientos con antivirales orales, tienen menos efectos adversos y son mucho mejor tolerados que el anterior (Peg Interferon y Ribavirina)

3.PACIENTE EN ESPERA DE TRASPLANTE HEPÁTICO

 El trasplante supone para la mayoría de pacientes una oportunidad ante el fracaso de anteriores opciones terapéuticas o un aetapa avanzada de la enfermedad como es la cirrosis. Esta fase se caracteriza por la ansiedad que le produce al paciente la incertidumbre de la posible progresión de la enfermedad, el tiempo que le queda de espera y por la posible percepción de riesgo de muerte.

RECUERDE:

Todas las emociones que hemos comentado son normales y forman parte del proceso de asimilación y adaptación a la enfermedad. El problema surge cuando estas emociones son muy intensas y perduran en el tiempo, siendo necesaria la intervención de un profesional. Pero si el paciente se permite sentir estas emociones y al mismo tiempo compartirlas con su entorno, sobretodo su medico, la ayuda sicoterapeuta es de mucha utilidad y  puede ser únicamente de acompañamiento en el proceso, sin necesidad de largas terapias y tratamientos farmacológicos.

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