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Relación entre sedentarismo e hígado graso

Por Dra. Maribel Lizarzábal García
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Muchos estudios han establecido una relación entre sedentarismo e hígado graso, es decir, un vínculo entre el comportamiento o actividad física y condiciones tales como la obesidad, diabetes, presión arterial alta, enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos, cáncer e incluso la muerte.

Las Guías de Actividad Física 2008 para los estadounidenses recomiendan que los adultos deben realizar alrededor de 2,5 horas de actividad física moderada a vigorosa por semana. Sin embargo, la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición señala que los adultos son sedentarios durante un promedio de 55% de su día.

Un nuevo estudio publicado en la revista Journal of Hepatology Set 2015, evaluó la relación entre el tiempo sentado, la actividad física y la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EGHNA) en más de 140.000 hombres y mujeres coreanos de mediana edad.

La relación entre sedentarismo e hígado graso es una realidad. La actividad física y los tiempos que permanecieron sentados, se establecieron a partir de una versión del cuestionario internacional de actividad física y se utilizó ultrasonido para establecer la presencia de hígado graso.

De los participantes en el estudio, casi 35% tenía hígado graso no alcohólico. Tanto los que permanecían sentados durante períodos prolongados de tiempo, como los  que realizaban menor actividad física, ambos grupos se asociaron independientemente con hígado graso no alcohólico. Cabe destacar que estas mismas observaciones se encontraron en las personas con un peso corporal normal, definida como un índice de masa corporal (IMC) inferior a 23, si su estilo de vida era sedentario.

Los hallazgos sugieren que tanto el aumento de la participación en la actividad física, como la reducción de tiempo sentado pueden ser  importante para reducir el riesgo de hígado graso no alcohólico, de allí la importancia en reducir el tiempo de permanecer sentados y debe promoverse la actividad física.

La relación entre sedentarismo e hígado graso es una realidad

Michael I. Trenell, PhD, profesor de Metabolismo y Estilos de Vida de la Universidad de Newcastle en el Reino Unido, añade:

“El mensaje es claro, nuestras sillas poco a poco nos están matando. Nuestro cuerpo está diseñado para moverse y no es de extrañar que la conducta sedentaria, que se caracteriza por la baja actividad muscular, tiene un impacto directo sobre la fisiología.

Con una escasez de terapias con medicamentos aprobados para la EGHNA, los cambios de estilo de vida siguen siendo la piedra angular de la atención clínica. El desafío para nosotros ahora es “ponerse de pie” y moverse por el hígado graso no alcohólico, tanto física como metafóricamente “.

Amigos a moverse para mejorar tu higado graso Ser Feliz, Ser Saludable, es una decisión de vida comienza ya. Ese es hasta ahora el más efectivo tratamiento aprobado para evitar la relación entre sedentarismo e hígado graso.

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