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Regresión de las alteraciones histopatológicas de la Enfermedad Grasa Hepática No Alcohólica, tras la pérdida de peso

Por Dr. Gabriel Arismendi
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La obesidad y el síndrome metabólico constituyen los factores de riesgo más importantes para el desarrollo de la enfermedad grasa hepática no alcohólica. El consumo excesivo de carbohidratos complejos y grasas saturadas (dieta occidental), aunado al sedentarismo, han incrementado la prevalencia de la obesidad y el síndrome metabólico, que finalmente inducen la enfermedad grasa hepática no alcohólica.

El manejo de la Enfermedad Grasa Hepática No Alcohólica en la actualidad

En la actualidad, el estándar de oro para el manejo de la esteatohepatitis no alcohólica, incluye la pérdida de peso que corrige la obesidad central, mediante la combinación de medidas dietéticas y la actividad física. Este abordaje puede revertir eventualmente la esteatosis, la lesión hepatocelular, la inflamación y la fibrosis (1).

Recientemente, algunos autores han expuesto sus consideraciones al respecto. De tal modo que Rinella (2) estima que la modificación del estilo de vida es el cimiento del tratamiento de la esteatosis no alcohólica. Hossain y col. (3), consideran que la modificación del estilo de vida y los cambios dietéticos combinados con ejercicio aeróbico regular constituyen una opción terapéutica efectiva. Corey y Rinella (4) indican que el tratamiento de la enfermedad grasa hepática no alcohólica debe fundamentarse en la pérdida de peso y en la práctica de ejercicio.

En un estudio publicado en el año 2015 (5), se   demostró que la pérdida de peso, inducida por el cambio en el estilo de vida, se asoció directamente con el mejoramiento histopatológico de la esteatohepatitis. El referido estudio tuvo un diseño prospectivo e incluyó 293 pacientes con diagnóstico histopatológico de esteatohepatitis no alcohólica, a los que se les recomendó adoptar cambios en su estilo de vida con el propósito de reducir el sobrepeso, por un lapso de 52 semanas (1 año). Se les realizó una biopsia hepática antes de iniciar el tratamiento y al cabo del lapso del estudio.

Se observó que las mayores tasas de reducción de la esteatosis, resolución de la esteatoepatitis y regresión de la fibrosis se hallaron en los pacientes que perdieron más peso. De los 293 pacientes, 25% mostró resolución de la esteatohepatitis, 47% reducción de la inflamación y lesión celular y 19% regresión de la fibrosis. De los pacientes que redujeron más del 10% de su peso al cabo de las 52 semanas, 90% tuvo resolución de la esteatohepatitis, y 45% regresión de la fibrosis. Este estudio a la fecha, constituye uno de los que incluyen mayor cantidad de pacientes, en comparación con otros realizados previamente y corrobora que la combinación de la dieta más el ejercicio proporcionan los mayores efectos benéficos.

Existe una vía recta bidireccional que se inicia con el sobrepeso, obesidad y síndrome metabólico, que concluye con el desarrollo de la enfermedad grasa hepática no alcohólica. La vía contraria se inicia con la pérdida de peso mediante el cambio del estilo de vida, lo cual permite eventualmente la regresión de la enfermedad grasa hepática no alcohólica y culmina con un hígado sano o mucho menos enfermo (Figura 1). El cambio en el estilo de vida debe ser permanente, so pena del regreso de la enfermedad grasa hepática no alcohólica.

Enfermedad Grasa Hepática No Alcohólica

Figura 1: Regresión de las alteraciones histopatológicas mediante la pérdida de peso.

 

Referencias Bibliográficas:

  1. Farrell G, Larter C. Nonalcoholic fatty liver disease: from steatosis to cirrhosis. Hepatol Baltim Md 2006;43(2):99-112.
  2. Rinella M. Nonalcoholic fatty liver disease: a systematic review. JAMA 2015;313(22):2263-2273.
  3. Hossain N, Kanwar P, Mohanty S. A Comprehensive updated review of pharmaceutical and nonpharmaceutical treatment for NAFLD. Gastroenterol Res Pract 2016:1-17.
  4. Corey KE, Rinella ME. Medical and surgical treatment options for nonalcoholic steatohepatitis. Dig Dis Sci 2016;61(5):1387-1397.
  5. Vilar E, Martinez Y, Calzadilla L, Torres A, Gra B, Gonzalez L, y col. Weight Loss through lifestyle modification significantly reduces features of nonalcoholic steatohepatitis. Gastroenterology 2015;149(2):367-378-315.

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