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Sistema inmune y tracto gastrointestinal

Por Dr. Edgardo Mengual
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El tracto gastrointestinal (GI) es el conjunto de órganos cuyo funcionamiento coordinado ejecuta los procesos de digestión y absorción de los alimentos. La digestión consiste en la degradación química de los alimentos, mientras que la absorción es el paso de los alimentos de la digestión, desde la luz intestinal hasta la sangre.

La función primordial del tracto gastrointestinal es aportar al organismo, a partir de los alimentos ingeridos, los elementos necesarios para su desarrollo, funcionamiento y mantenimiento. Dichos elementos, son: agua, electrolitos y nutrientes. De los nutrientes se obtendrá la energía necesaria para los procesos vitales.

 Sistema inmune intestinal y el tracto gastrointestinal

El sistema inmune intestinal está compuesto por una variedad de elementos esenciales para la defensa de todo el organismo (1):

1)     Mecanismo de barrera que impide el paso de microorganismos constituido por una capa de células y mucus.

2)     Flora microbiana con múltiples funciones de gran importancia fisiológicas.

3)     Anticuerpos tipo IgA constitutiva que recubre la membrana y evita la invasión de microorganismos patógenos

4)     Linfocitos T o células aisladas capaces de generar una respuesta inmune especializada

5)     Ganglio linfáticos donde convergen las células para generar una respuesta inmune.

Flora microbiana

El intestino se encuentran colonizados por una amplia, dinámica y variada flora microbiana, el número de bacterias es diez veces mayor que el de células humanas. Esta sorprendente desproporción ha llevado a algunos científicos a afirmar que “somos más bacterias que humanos”(2). La flora añade una gran cantidad de genes y enzimas con capacidades sintéticas y/o funciones en los seres humanos(3):

•       Sistema de protección contra microorganismo potencialmente dañinos

•        Fermentación de carbohidratos complejos

•        Excreción de bilirrubina

•        Síntesis de vitaminas

•        Metaboliza medicamentos

Factores que modifican la flora microbiana

Los seres humanos tienen una flora microbiana intestinal extremadamente similar pero no hay dos personas que tengan exactamente la misma composición de especies de bacterias en sus intestinos.   Los microbios de cada individuo pueden resultar tan únicos como una huella dactilar. Estas variaciones pueden resultar de una combinación de factores como: a) Genes, b) Uso de antibióticos, c) Inflamación, d) Infecciones (bacterias, virus u hongos), e) Ambiente o estación del año, f) Enfermedades preexistentes, g) Estilo de vida y hábitos (incluyendo la dieta)(4). Las enfermedades asociadas con alteraciones en la flora microbiana intestinal pueden ser tratadas con trasplante de microbiota fecal la infección por Clostridum difficile y la diabetes mellitus (5).

Enfermedades Intestinales del tracto gastrointestinal

Alergia a alimentos

Las alergias alimentarias ocurren por una respuesta exagerada del sistema inmunológico por el consumo de un alimento en particular generando efectos nocivos en individuos genéticamente predispuestos. Los alimentos que con mayor frecuencia producen alergias son la leche, los huevos, los mariscos, los frutos secos, el trigo, las legumbres, ciertas frutas y el pescado. El tipo de respuesta inflamatoria es mediado por la producción de anticuerpos del tipo IgE y activación de mastocitos o células inflamatorias. La principal recomendación para evitar los síntomas es evitar el consumo de alimentos alérgenos (6).

Enfermedad celíaca

La enfermedad celíaca es la intolerancia permanente a un conjunto de proteínas denominadas prolaminas (gluten), presentes en el trigo (gliadina), avena (avenina), cebada (hordeína) y centeno (secalina) con una prevalencia aproximada de 1% en la población general. Los individuos con enfermedad celiaca carecen genéticamente de una proteína o enzima (transglutaminasa) en el intestino, incapaz de degradar el gluten ocasionando alteraciones en la absorción de estas proteínas y síntomas como diarrea crónica, pérdida de peso, distensión abdominal, vómitos, dolor abdominal, entre otros. El diagnostico requiere un alto grado de sospecha clínica, pruebas de laboratorio de despistaje (IgA anti-transglutaminasa tisular) y realización de biopsia intestinal confirmatoria. El tratamiento consiste en una dieta sin gluten de por vida (7).

 Enfermedad inflamatoria intestinal

La enfermedad inflamatoria intestinal (Rectocolitis Ulcerosa Idiopática y Enfermedad de Cronh) son enfermedades autoinmune multifactorial causantes de diarrea crónica (8). En la enfermedad de Crohn pueden producirse ulceras en cualquier lugar del tracto digestivo desde la boca hasta el ano, mientras que en la Rectocolitis Ulcerosa Idiopática se afecta el recto y colon distal. El diagnostico se basa en el análisis de la historia clínica, hallazgos endoscópicos e histológicos. El tratamiento consiste en una serie de medidas farmacológicas orientadas a disminuir nuevos episodios diarreicos, dependiendo del tipo de enfermedad y la gravedad (9).

Alimentos que refuerzan el sistema inmune

La generación de alimentos funcionales puede ser beneficioso para reforzar el sistema inmune: los prebióticos / probióticos, los ácidos grasos poliinsaturados y fitoquímicos; puede modificar la flora microbiana intestinal y generar efectos beneficios (10).

Referencias Bibliográficas: Normas de Vancouver

1.              McGhee JR, Kunisawa J, Kiyono H. Gut lymphocyte migration: we are halfway «home». Trends Immunol 2007;28(4):150-3.

2.              Eckburg PB, Bik EM, Bernstein CN, Purdom E, Dethlefsen L, Sargent M, et al. Diversity of the human intestinal microbial flora. Science 2005;308(5728):1635-8.

3.              Prakash S, Rodes L, Coussa-Charley M, Tomaro-Duchesneau C. Gut microbiota: next frontier in understanding human health and development of biotherapeutics. Biol Targets Ther. 2011;5:71-86.

4.              Preidis GA, Versalovic J. Targeting the human microbiome with antibiotics, probiotics, and prebiotics: gastroenterology enters the metagenomics era. Gastroenterology 2009;136(6):2015-31.

5.              Smits LP, Bouter KEC, de Vos WM, Borody TJ, Nieuwdorp M. Therapeutic potential of fecal microbiota transplantation. Gastroenterology 2013;145(5):946-53.

6.              Sicherer SH, Sampson HA. Food allergy: Epidemiology, pathogenesis, diagnosis, and treatment. J Allergy ClinImmunol 2014;133(2):291-307.

7.              Guandalini S, Assiri A. Celiac disease: a review. JAMA Pediatr 2014;168(3):272-8.

8.              Cerf-Bensussan N, Gaboriau-Routhiau V. The immune system and the gut microbiota: friends or foes? Nat Rev Immunol 2010;10(10):735-44.

9.              Abraham C, Cho JH. Inflammatory bowel disease. N Engl J Med 2009;361(21):2066-78.

10.           Laparra JM, Sanz Y. Interactions of gut microbiota with functional food components and nutraceuticals. Pharmacol Res 2010;61(3):219-25.

Enlaces o links recomendados:

Guía de la ACG sobre el manejo de la diarrea aguda

http://gi.org/guideline/diagnosis-treatment-and-prevention-of-acute-diarrheal-infections-in-adults/

Guía de la ACG sobre el diagnostico y tratamiento de la infección por Clostridum difficile

http://gi.org/wp-content/uploads/2013/04/ACG_Guideline_Cdifficile_April_2013.pdf

Guía de la ACG sobre el manejo de la enfermedad celíaca

http://gi.org/wp-content/uploads/2013/05/ACG_Guideline_CeliacDisease_May_2013.pdf

Guía de la ACG sobre el manejo de la rectocolitis ulcerosa idiopática

http://s3.gi.org/physicians/guidelines/UlcerativeColitis.pdf

Guía de la ACG sobre el manejo de la enfermedad de Crohn

http://s3.gi.org/physicians/guidelines/CrohnsDiseaseinAdults2009.pdf

 

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