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Sugerencias acerca del inmunodiagnóstico de la hepatitis viral

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Autora: Dra. Irma Machado

Se exponen, brevemente, algunas sugerencias referentes al conocimiento práctico sobre el inmunodiagnóstico de la hepatitis viral. Lo expuesto está demostrado y es conocido por la mayoría, sin embargo, para quienes se están iniciando en el abordaje de esta infección, puede contribuir a su orientación. Se comenta solamente acerca de las hepatitis viral A, B y C. Se recomienda leer la tabla anexa antes que el contenido completo de la presente comunicación.

INMUNODIAGNÓSTICO DE LA HEPATITIS VIRAL A, B, C

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Significado

Anti-VHA clase IgM Infección aguda o reciente
Anti-VHA clase IgG o total

Infección pasada/adquisición de seroprotección. Confiere inmunidad*

Antígeno de superficie VHB

Envoltura del VHB. Positivo ≥6 meses representa estado de portador del VHB

Anticore clase IgM

Infección aguda o reciente por VHB. Reactivación portador crónico o infección   pasada

Anticore total (predominio IgG) Infección pasada por el VHB. No confiere inmunidad.
Anti-superficie

Anticuerpos específicos para la envoltura del VHB. En conjunto con la eliminación del  antígeno de superficie indica resolución de  infección  aguda o crónica Adquisición de seroprotección. Confiere inmunidad**

Anti-VHC clase IgG

Infección pasada por VHC.  No confiere inmunidad. No señala infección activa. Ésta es indicada por viremia detectable (ARN-VHC +)

*Títulos seroprotectores ≥ 20 mUI/mL **Títulos seroprotectores ≥ 10 mUI/mL
VHA= Virus de Hepatitis A VHB= Virus de Hepatitis B VHC= Virus de Hepatitis C Anti= anticuerpos

PREVENCIÓN

  • Indicar en cada paciente con hepatopatía crónica la determinación del anticuerpo clase IgG o total para el VHA y los títulos de anti-superficie para evaluar presencia de seroprotección. De estar ausente, es pauta el vacunar a los susceptibles.
  • Ya se documentó que el 1% de los sujetos sanos no responde a la vacuna que previene la hepatitis A y, así mismo, es imprescindible la recepción de la segunda dosis de esta vacuna a los 6 a 12 meses luego de la primera dosis. Como no podemos anticipar quien va a representar ese 1% no respondedor es apropiado el sugerir la investigación del anticuerpo clase IgG o total específico para el VHA post-vacunación. Es preferible indicar la segunda dosis a los 6 meses porque la probabilidad de que la persona se olvide de esta dosis es más alta si le decimos que puede esperar un año. Recordar que si no se recibe la segunda dosis los sujetos quedan protegidos solamente durante 12 meses, en cambio la recepción del esquema completo conduce a seroprotección prácticamente de por vida.
  • Posterior a la recepción de cualquiera de los esquemas aprobados para la indicación de la inmunización específica para el VHB, siempre debemos solicitar la cuantificación de los títulos del anti-superficie (anticuerpo en contra del antígeno de superficie del VHB) ya que, 5 a 8% de los sujetos normales no va a responder y no van a estar protegidos. Esta pauta es válida independientemente de la edad del receptor de la vacunación. Se aconseja que esta determinación se realice por lo menos 2 meses después de la recepción de la última dosis de la vacuna respectiva.
  • Recordar que las vacunas que previenen la hepatitis A y la hepatitis B pueden ser aconsejadas en el adulto, inclusive si es anciano, porque un porcentaje de ellos puede estimular inmunidad.
  • Es de hacer notar que aquellos pacientes que se infectaron en el pasado con el VHB y solamente presentan anticore total positivo en su suero deben ser vacunados en contra de esta infección, porque se encuentran a riesgo de re-infectarse. Las diferentes publicaciones demuestran que entre el 25% al 60% de estos sujetos, sí no están en estado de compromiso inmunológico, logra inducir títulos seroprotectores de antisuperficie luego de la recepción del esquema convencional de la inmunización respectiva.

DIAGNÓSTICO

  • Los resultados del inmunodiagnóstico de los distintos virus de hepatitis son altamente confiables cuando son realizados mediante tecnologías tipo ensayo inmuno-enzimáticos (ELISA) o de quimioluminiscencia (CLIA) pero, en primera instancia, cuando los mismos son detectados empleando ensayos probados en cuanto a su sensibilidad y especificidad. La posibilidad de “falsos reactivos” o “falsos positivos” siempre existe y tres de estos marcadores son los que predominan cuando los métodos de detección son inadecuados. Estos son: antígeno de superficie virus B, anticore total y anticuerpos específicos para VHC. Por lo anterior, a todo paciente que presente alguno de estos marcadores positivo, ya sea aisladamente o en conjunto, antes de calificarlo como portador del VHB, infección pasada por este virus o por el VHC, es recomendable repetir cada marcador en un laboratorio clínico que garantice el uso de metodología confiable.
  • Relacionado también con lo descrito anteriormente hemos observado “falsos positivos”, tipo presencia de posible co-infección en pacientes con manifestaciones de hepatitis aguda por virus A. En estos casos, por ejemplo, pacientes con hepatitis A aguda (anticuerpos clase IgM para virus A positivo con cuadro clínico sugestivo) se reporta en conjunto con aparente infección por VHC, es decir, también positivo para estos anticuerpos. Es pertinente en estos casos el repetir los anticuerpos para virus C ya que pueden ser verdaderamente negativos.
  • En la hepatitis fulminante por virus B el único marcador positivo puede ser el anticore clase IgM. El antígeno de superficie del virus B es eliminado rápidamente en la sangre por la exagerada respuesta inmunológica del infectado, resultando indetectable. Este anticuerpo puede ser positivo en caso de reactivación de la infección en portadores del VHB o en sujetos con infección pasada por este virus (sólo anticore total +).
  • Se estima que alrededor del 1 al 3% de los pacientes infectados por VHC pierden estos anticuerpos en el transcurso de su evolución. La mayoría lo mantiene, aún aquellos tratados y curados de esta infección o aquellos que logran eliminar el virus espontáneamente o post-terapia. Estos anticuerpos no confieren inmunidad, es decir, el paciente curado puede re-infectarse.
  • El diagnóstico serológico o mejor calificado como el inmunodiagnóstico de la hepatitis viral no debe ser interpretado aisladamente. Su pertinencia es complementaria entendiendo además que, como marcadores biológicos, la dinámica de los mismos varía, ajustada a la evolución individual de cada paciente.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Melo Villar L, Medina Cruz H, Ribeiro Barbosa J, Souza Bezerra C, Machado Portilho M, de Paul Scalioni L. Update of hepatitis B and C virus diagnosis. World J Virol 2015; 4 (4): 323-342. DOI: 10.5501/wjv.v4.i4.323
  2. Eun Song J, Young Kim D. Diagnosis of hepatitis B. Ann Transl Med 2016; 4 (18): 338. doi: 10.21037/atm.2016.09.11.
  3. El-Guindi MA. Hepatitis C viral infection in children: Updated review. Pediatr Gastroenterol Hepatol Nutr 2016; 19 (2): 83-95.http://dx.doi.org/10.5223/pghn.2016.19.2.83.

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