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Riesgo de Cirrosis en Adolescentes Obesos

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Joven Obeso, algo más que un problema de estética.

La obesidad es un problema de salud pública y un factor de riesgo importante para la Enfermedad Grasa de Hígado No Alcohólico (EGHNA), también conocida como hígado graso. Es bien sabido que el consumo excesivo de alcohol por mas de 10 años, produce hígado graso, inflamacion(esteatohepatitis), fibrosis  y luego cirrosis hepática, pero es importante recordar que es posible tener todos esos grados de daño hepático incluyendo cirrosis, sin haber consumido ni una gota de licor en tu vida, solo por sobrepeso y obesidad. Aquí hablaremos de esta ultima condición de Hígado Graso por obesidad, en todas sus grados de severidad, pero sin consumo importante de alcohol en adolescentes.

Estudio de diciembre 2016, realizado en Cleveland Clinic, en USA, titulado “Prevalencia de esteatohepatitis no alcohólica y fibrosis avanzada en adolescentes en los Estados Unidos”, muestra un  incremento importante de adolescentes con enfermedad hepática avanzada por obesidad y enfatiza que la esteatohepatitis (Inflamacion hepatica) por grasa no alcohólica (EHNA), afecta a alrededor del 3,5% de los adolescentes.

El análisis mostró lo siguiente:

  • El 0,74% de los adolescentes en la época temprana (de 11 a 13 años) tenían marcadores relacionados con hígado graso. Este porcentaje se eleva en un 3,1% en el período intermedio (14 a 16 años)  y un aumento de 3,4% en el último periodo de adolescencia (16 a 19 años). Pero también hubo una variación sustancial por sexo y raza / etnia, los varones tuvieron un aumento significativo con el tiempo, pero las mujeres no lo hicieron, y el aumento parecía estar totalmente concentrado en blancos no hispanos.
  • Los adolescentes de herencia mexicano-americana tenían una prevalencia mucho mayor de higado graso en todos los períodos de tiempo en relación con otros grupos alcanzando el 5,2% en algunos períodos.

El análisis también mostró que existen varios factores que estaban asociados con un mayor riesgo de Enfermedad Grasa de Higado:

  • Edad: para cada año de edad, el riesgo de inflamación hepática aumentó 20%
  • Sexo: los varones tuvieron un aumento del 40% en el riesgo, en comparación con las mujeres
  • Índice de masa corporal: cada aumento de la categoría IMC se asoció con más del doble del riesgo de hígado graso.
  • Raza / origen étnico: en comparación con los blancos no hispanos, los negros tenían la mitad del riesgo (menor riesgo) de higado graso, mientras que los mexicanos tenían un aumento del 40% en el riesgo.

Los resultados deben ayudar a los médicos a hablar con los pacientes jóvenes sobre el riesgo de hígado graso, ya que pocos de ellos saben sobre la condición y la mayoría no tienen síntomas.

Recuerda: Los niños no deciden lo que comen. Esta tarea recae en los adultos, ya sea los padres o quienes organizan sus comidas. Estamos en la responsabilidad de:

  • Enseñar a los niños a que consuman más vegetales y frutas, cereales integrales, y carnes magras, y menos comida chatarra (hamburguesas, frituras, golosinas, gaseosas, sándwich con embutidos). Además, “es crucial que los niños y adolescentes realicen ejercicio por lo menos media hora diaria de caminata o por lo menos 3 a 4 veces a la semana.
  • Incrementar las actividades de la vida diaria (usar escaleras en lugar del ascensor, hacer tareas fuera de la casa, en el jardín, ir caminando a la escuela, al club, usar bicicleta para trasladarse etc.)
  • Disminuir la cantidad de horas frente a las pantallas: V., computadoras, teléfonos inteligentes, Ipad, a menos de 2 horas por día.

Buenos hábitos saludables desde la infancia como actividad física,  deporte, junto con una adecuada alimentación e hidratación son los pilares para mantener un estilo de vida activa en la edad adulta y disminuir el riesgo de enfermar no solo del hígado, sino de enfermedades cardiovasculares, diabetes, entre otras.

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