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Tu microbiota intestinal está muy ligada al estrés y el estreñimiento crónico

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Conexión cerebro-intestino-microbiota

En las últimas décadas, la microbiota intestinal es tema “tendencia” entre los científicos, ya que el sistema inmune, nuestro escudo para evitar la entrada de enfermedades, depende en un 70% de la salud de nuestros intestinos y se relaciona con nuestra microbiota intestinal, esos billones de bacterias buenas y malas que tienen como casa a nuestros intestinos. La importancia del eje intestino-cerebro en la regulación de las respuestas relacionadas con el estrés ha sido apreciada por mucho tiempo. Más recientemente, la microbiota se ha convertido en un jugador clave en el control de este eje, especialmente durante condiciones de estrés provocadas por un desafío homeostático real o percibido. 

La dieta es uno de los factores modificadores más importantes del eje microbiota-intestino-cerebro. Las vías de comunicación entre la microbiota y el cerebro se están desentrañando lentamente e incluyen el nervio vago, la señalización de las hormonas intestinales, el sistema inmunitario, el metabolismo del triptófano y los metabolitos microbianos, como los ácidos grasos de cadena corta. 

La  relación microbiota-intestino-cerebro es necesaria e importante para las funciones corporales, como la digestión y absorción de nutrientes. A veces, sin embargo, esta conexión puede causar síntomas no deseados, como dolor de estómago, reflujo ácido, estreñimiento o diarrea. 

Los pensamientos y las emociones provocados por el estrés pueden tener un efecto en el estómago y los intestinos, pero lo contrario también puede ocurrir, porque lo que sucede en el intestino puede causar estrés, cambios en el estado de ánimo, depresión y malestar a largo plazo.

El estreñimiento crónico, la diarrea y otros tipos de afecciones intestinales pueden desencadenar ansiedad y provocar un círculo vicioso de estrés.

Entonces ¿quieres saber cómo evitar el estreñimiento agravado por estrés y al mismo tiempo saber qué puedes hacer al respecto y cómo te podemos ayudar?.

La mayoría de tus funciones corporales están controladas por el sistema nervioso autónomo, una red de nervios que conectan el cerebro con los órganos principales. El nervio vago es uno de los nervios más grandes que conectan el intestino y el cerebro, el cual envía señales en ambas direcciones. 

El estrés afecta todo nuestro sistema digestivo.

Desde el mismo momento que introduces alimento en tu boca, las neuronas que recubren tu tracto digestivo le indican a tu cerebro que están comiendo y este da la señal a tus intestinos de que se contraigan y digieran tu comida. Cuando estás bajo estrés, este proceso digestivo puede ralentizarse a un ritmo más bajo o acelerarse. Si el estrés que tienes es crónico, comienzan a aparecer síntomas y los síntomas como el dolor de estómago y el estreñimiento pueden volverse persistentes. El estrés también puede causar inflamación en tu tracto gastrointestinal, favorecer la disminución de los movimientos intestinales, causando estreñimiento y empeorando las condiciones inflamatorias existentes.

La evidencia científica ha demostrado la importancia de la microbiota intestinal en tu salud general,  condicionada por las alteraciones de la composición microbiana  por exposición a antibióticos, la falta de lactancia materna, el nacimiento por cesárea, las infecciones, la exposición al estrés y otras influencias ambientales, junto con la influencia de la genética del huésped y una mala alimentación, las cuales pueden dar como resultado  cambios del estado de ánimo y depresión, además de estreñimiento crónico.

Ciertas condiciones intestinales que causan estreñimiento crónico, pueden verse afectadas y empeorar por el estrés. Éstas incluyen:

  • Síndrome del intestino irritable (SII): actualmente no existe una causa conocida para el SII, pero se cree que el estrés psicológico juega un papel importante.  La evidencia científica ha citado en varios estudios que el estrés podría contribuir al desarrollo o empeoramiento de los síntomas del SII al aumentar o disminuir la actividad del sistema nervioso autónomo. El estrés también puede hacer que las bacterias en el tracto gastrointestinal se desequilibren y conduzcan a intestino permeable. Esta condición se llama disbiosis y puede contribuir al estreñimiento relacionado con el SII.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal (EII): la EII abarca varias afecciones marcadas por la inflamación crónica del tracto digestivo, las cuales incluyen la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Los investigadores han relacionado el estrés con los brotes de estas afecciones. El estrés crónico, la depresión y los eventos adversos de la vida parecen aumentar las crisis de inflamación, lo que podría desencadenar brotes de EII. Se ha demostrado que el estrés contribuye a los síntomas de la EII, pero no existe evidencia de que lo cause.

¿Puede el SII / EII aumentar la ansiedad? 

Al verdadero estilo de ¿quién fue primero, el huevo o la gallina?, el SII y la EII reaccionan y causan estrés. Algunos expertos creen que las personas con SII responden intensamente a la ansiedad, causando espasmos musculares, dolor abdominal y estreñimiento.

Existen  eventos de la vida que se han relacionado con la aparición del SII, como: muerte de un ser querido, trauma de la primera infancia, depresión y ansiedad.

Debido a que el sistema nervioso incide de alguna manera y controla el colon, puedes sentirte deprimido o ansioso si tienes esta condición. También puedes tener ansiedad no relacionada con el SII, que puede aumentar los síntomas. Las personas con SII o EII también pueden sentir dolor más intenso que aquellas sin estas afecciones, esto es debido a que sus cerebros son más reactivos a las señales del dolor del tracto gastrointestinal.

¿Todo es culpa de lo que comemos?

Puede ser un cliché, pero cuando estás estresado, es más probable que vayas a la nevera por una taza de helado o a comerte esas sobras de pizza del día anterior, en lugar de prepararte una sopa o una ensalada saludable, el estrés y las malas elecciones de alimentos a veces van de la mano. Si experimentas estreñimiento relacionado con el estrés, esto puede empeorar las cosas.

Intenta dejar de lado los alimentos que sabes que causan problemas y aumenta los ricos en fibra y consume abundante agua. Puede ser útil llevar un diario de alimentos para que sepas cuáles te afectan más. La mayoría de las veces, los alimentos enemigos de tu intestino que te pueden afectar  incluyen: harinas procesadas, azúcar, comidas muy picantes, alimentos grasos, lácteos y alimentos ricos en grasas.

Intenta experimentar con alimentos saludables para ver cuáles funcionan mejor para ti, también sirve si evitas o eliminas de tu dieta las  gaseosas, cafeína y alcohol de forma permanente, o hasta que tus síntomas desaparezcan.

En relación al consumo de fibra, es importante aclarar que existen 2 tipos de fibra soluble e insoluble, la fibra soluble es aquella que contiene nutrientes como las frutas y vegetales, los cuales se absorben y el resto corresponde a desecho que es la fibra que no se digiere  y pasa a aumentar el contenido fecal. La fibra insoluble (salvado de trigo) es la que no contiene ningún tipo de nutriente, prácticamente no se absorbe, su función es absorber agua hacia el colon y favorecer el que la heces se ablanden. El consumo de ambos tipos de fibra es recomendable para el manejo del estreñimiento crónico.

¿Qué puedes hacer? 

Si tu ansiedad y estrés están causando tu estreñimiento crónico, la mejor manera de aliviar ambos problemas es cambiando tu estilo de vida. Incorporar más alimentos ricos en fibra soluble e insoluble, alimentación saludable evitando alimentos enemigos de tu intestino ya mencionados, aumentar el consumo de agua, actividad física que estimule los movimientos intestinales y te ayude a relajarte y canalizar el estrés, practicar yoga, técnicas de relajación, meditación, lo que más te guste; relaja tu mente para que veas cómo se relaja tu intestino. Alimentación saludable. ¡Ah! Y muy importante, duerme lo suficiente, no menos de 7 horas al día.

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2 Comentarios

Ingrid vera 29 junio, 2020 - 9:44 PM

Buenas noches podría dar su opinión en relación a las dietas Keto? Son saludables?

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Dra. Maribel Lizarzábal García 9 julio, 2020 - 9:29 AM

saludos Ingrid, muy pronto publicare una informacion importante acerca de las dietas keto, espero estes pendiente, gracias por escribir

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