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Hígado Graso

Comer grasas mejora el Hígado Graso. ¿Mito o Realidad?

Hígado Graso: conoce aquí más información sobre la mejor dieta para revertir esta enfermedad.

¿Sabías que tu hígado es el segundo órgano más grande de tu cuerpo?.

Es nuestro gran laboratorio que ayuda a procesar los nutrientes de los alimentos, carbohidratos, grasas y proteínas.

Además, que demasiada grasa en el hígado puede causar inflamación y cicatrices en el hígado, que pueden conducir a cirrosis.

Es la enfermedad del hígado graso no producida por alcohol (EHGNA) la cual afecta del 25% al ​​30% de las personas en el mundo. 

Si bien algo de grasa es normal en el hígado, el exceso de grasa (5% o más), representa un desorden metabólico asociado a resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, hipertensión arterial, así como a una menor diversidad y desequilibrio del microbioma intestinal. 

Dado que actualmente no hay ningún fármaco disponible para tratar el hígado graso, la única intervención es el cambio de hábitos para lograr perder peso, a través de alimentación saludable, ejercicio regular  y la reducción del consumo de alcohol.

¿Es un mito o realidad que adoptar una dieta alta en grasas puede revertir la enfermedad del hígado graso no producida por alcohol (EHGNA)?

¡Sí! Estudios científicos han demostrado que las dietas altas en grasas como la dieta cetogénica, la dieta baja en carbohidratos y la dieta mediterránea pueden ayudar a las personas con EHGNA, porque disminuyen la grasa hepática y reducen los niveles de glucosa en sangre, la resistencia a la insulina y favorecen la pérdida de peso. 

Ahora es importante determinar qué tipo de grasa se debe consumir, porque no todas las grasas son iguales.

Grasas saludables vs grasas no saludables.

Las grasas son un componente importante en la dieta humana, debido a que son una fuente de energía para el cuerpo y ayudan en la absorción de las vitaminas A, D, E, K, y los carotenos.

Sin embargo, no todas las grasas son saludables y existen muchas que son nocivas para nuestra salud:

  • Grasas saturadas: Elevan los niveles de colesterol total, colesterol LDL o «colesterol malo» y triglicéridos en la sangre, lo que representa un  factor de riesgo para desarrollar hígado graso. Las consigues en la leche entera, mantequilla, cremas, carnes rojas con alto contenido en grasas, aceite de coco y de palma. No deben consumirse en casos de hígado graso.
  • Grasas trans: Se utilizan en alimentos procesados y se obtienen mediante la hidrogenación de aceites. Cuando el aceite pasa por un proceso de hidrogenación, elevan el colesterol total y el colesterol LDL, también llamado “colesterol malo”. Entre los alimentos que contienen grasas trans se encuentran: helados, galletas, margarina, pastelería industrial, comida chatarra, etc. Evitar consumirlos, debido a que son perjudiciales para la salud en general.
  • Grasas saludables: Grasa monoinsaturadas y poliinsaturadas 

Se dice que las grasas monoinsaturadas son grasas “buenas o saludables” porque pueden reducir el colesterol LDL o “malo”.

Entre las fuentes de grasa monoinsaturadas se encuentran: aceite de oliva extravirgen, aguacate, nueces, almendras y cacahuates; recomendados para casos de hígado graso.

  • Los ácidos grasos omega-3 tienen muchos beneficios para la salud. Son un tipo específico de grasa poliinsaturada, se encuentran en los mariscos, especialmente en pescados grasos como el salmón, el arenque, el atún rojo y el atún blanco. Recomendados para casos de hígado graso.

La dieta KETO: podría tener un impacto positivo en la enfermedad del hígado graso, siempre y cuando consumas solo grasas saludables, y sea baja en calorías.

Aunque parece lógico para ti, que si comes más grasas, esto te haría subir de peso y afectaría tu hígado, eso es un mito y la ciencia nos ha demostrado que hacer una dieta alta en carbohidratos y baja en grasas saludables  son las principales causas de la enfermedad grasa del hígado.

Beneficios de la dieta KETO: Consiste en reducir drásticamente la ingesta de carbohidratos y reemplazarlos con grasas saludables. 

Esta reducción de carbohidratos pone a tu cuerpo en un estado metabólico llamado cetosis, increíblemente eficiente para utilizar la grasa como fuente principal de energía. 

También convierte la grasa en cetonas en el hígado, que pueden suministrar energía al cerebro.

Las dietas cetogénicas pueden causar reducciones significativas en los niveles de insulina y azúcar en sangre, modifica favorablemente la microbiota intestinal, ayuda a reducir triglicéridos en sangre y eleva el colesterol HDL.

¿Se puede mantener una dieta KETO en el tiempo?

La dieta keto se ha comprobado que es poco sostenible en el tiempo para los diferentes estilos de vida y preferencias de la mayoría de las personas.

Mantener la dieta cetogénicas a largo plazo puede tener algunos efectos negativos, por lo que se recomienda en la fase inicial para acelerar la pérdida de peso, pero no mantenida en el tiempo.

Efectos adversos de la dieta Keto:

  1. Limita la ingesta de frutas y vegetales por lo que el aporte de vitaminas, minerales, antioxidantes se puede ver comprometido.
  2. Aporte de fibra bajo, lo que puede conducir a estreñimiento crónico, flatulencia “gases”, halitosis o “mal aliento”.
  3. Si eres atleta o quieres aumentar tu masa muscular, esta dieta no es para ti.
  4. Tendencia a consumir un número de calorías mayor de las requeridas, por lo que impide revertir la insulino resistencia y el hígado graso en estos casos.
  5. Puede alterar desfavorablemente los parámetros de grasas en sangre, si no se realiza de forma adecuada.

Dieta baja en carbohidratos: Una dieta baja en carbohidratos es una dieta que restringe los carbohidratos, como los que se encuentran en los alimentos y bebidas azucaradas y harinas procesadas.

Tiene un alto contenido de proteínas, grasas saludables, fibras, vegetales y frutas.

Existen muchos tipos de dietas bajas en carbohidratos y los estudios muestran que pueden facilitar la pérdida de peso, revierte el hígado graso y la diabetes tipo 2, esto está bien respaldado por la ciencia.

Dieta Mediterránea: Ha mantenido apoyada por múltiples estudios científicos su reputación como una de las dietas más saludables, durante más de dos décadas.

Se caracteriza por su alto contenido de grasas saludables y es mucho más flexible que la dieta KETO con respecto al consumo de carbohidratos, es una dieta más completa y balanceada, su mayor fortaleza es ser rica en vegetales, frutas, fibras y el consumo de grasas nutritivas como el aceite de oliva, nueces y semillas, pescados y mariscos frescos.

Estudio reciente reveló que una dieta mediterránea verde reduce la grasa intrahepática (triglicéridos dentro del hígado), más que otras dietas saludables y reduce la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) a la mitad, según un ensayo dirigido por investigadores de la Universidad Ben-Gurion del Negev y un equipo de colegas internacionales, recientemente publicado en enero 2021,  en la Revista GUT

La nueva dieta mediterránea verde “modificada”, es más rica en vegetales, incluye una ingesta diaria de nueces (28 grs) y muy poca carnes rojas procesadas.

Según los resultados de este estudio, la dieta mediterránea verde en comparación con la dieta mediterránea tradicional, redujo en mayor cantidad la grasa hepática en un (39%), con respecto a la dieta mediterránea tradicional (20%).

Los investigadores plantean la hipótesis de que el efecto de los polifenoles y la reducción de la carne roja juegan un papel significativo en la reducción de la grasa hepática.

La enfermedad del hígado graso ocurre debido a una combinación de estilo de vida y factores genéticos. 

Si no se detiene a tiempo podría evolucionar a una enfermedad hepática más grave.

La buena noticia es que una dieta baja en carbohidratos, KETO o mediterránea, pueden ayudarnos a  una  gran pérdida de grasa hepática y posiblemente revertir la enfermedad. 

Si quieres tener una vida feliz y saludable el momento de empezar es ahora a rescatar tu Hígado Sano.

Fuentes y Enlaces relacionados

Non-alcoholic fatty liver disease and cardiovascular risk: Pathophysiological mechanisms and implications

Nonalcoholic Fatty Liver Disease and Risk of Incident Type 2 Diabetes: A Meta-analysis

Role of Nutrition in the Pathogenesis and Prevention of Non-alcoholic Fatty Liver Disease: Recent Updates

Effect of a ketogenic diet on hepatic steatosis and hepatic mitochondrial metabolism in nonalcoholic fatty liver disease

Effect of green-Mediterranean diet on intrahepatic fat: the DIRECT PLUS randomised controlled trial

Recomendaciones generales para mejorar el Higado Graso

¿Cómo combatir el hígado graso?

La Mejor Dieta para Prevenir el Hígado Graso

La verdad acerca de las grasas saludables vs grasas no saludables

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