Llevamos comiendo pan 5.000 años y ahora, de repente, todo el mundo es alérgico a él. Que si el pan inflama, que si engorda, que no quita el hambre, mil quejas acerca del pan, y sin embargo las personas lo siguen amando.

Una de las mayores objeciones que más me plantean en mis asesorías, a los cambios en la alimentación es la eliminación del pan. “¿No puedo comer meriendas con pan, ni en el desayuno? “ Solo si quieres ser más saludable y feliz además de bajar la inflamación y perder peso, deberías… aunque, lee estas opciones que te daré para que no renuncies a tu bocadillo preferido!!
Si, aunque las personas han comido pan durante siglos, el pan que se comía en la antigüedad no es el mismo que comemos hoy en día, de hecho, ni son los mismos ingredientes. Son muchas las razones por las que el pan de hoy en día no es saludable y puede provocar muchos problemas que se han pasado por alto.
Un estudio de Journal of Cereal Science del 2018, evalúa críticamente los beneficios para la salud de los trigos antiguos, en relación con la composición del grano y preparación de los actuales. En primer lugar, retrocedamos 5000 años, el pan era el producto de granos cultivados localmente, molidos a mano, combinados con ingredientes frescos, levadura, elaborado con fermentación de la masa con harina y agua, luego fermentado durante horas o días, horneado y consumido ese mismo día o, en el peor de los casos, al día siguiente. El pan de hoy no se parece en nada a este pan.

¿Por qué el pan moderno es un problema?
Es más que un carbohidrato: Contiene lectinas, proteínas que pueden causar inflamación, problemas digestivos y hasta enfermedades autoinmunes.
Procesamiento ultra rápido: La fermentación acelerada no elimina las toxinas presentes en los granos modernos.
Ingredientes dañinos: Pesticidas, herbicidas, aditivos y químicos se suman a la lista de ingredientes poco saludables.
Impacto en la salud: El pan moderno se vincula con problemas como obesidad, diabetes, enfermedades autoinmunes y problemas digestivos.
¿Qué podemos hacer?
Vuelve a lo básico: Opta por panes artesanales, hechos con granos antiguos y fermentados naturalmente. Pan de masa madre.
Lee las etiquetas: Evita los panes procesados con muchos aditivos y harinas refinadas.
Cocina en casa: Hacer tu propio pan te permite controlar los ingredientes y el proceso.
¡No tienes que renunciar al pan, simplemente elige el mejor!
Trucos para comer pan sin engordar
Aunque este alimento se ha sido satanizado en la mayoría de los planes alimenticios saludables, con un poco de conocimiento y algunos trucos, puedes disfrutar de este alimento sin sentir culpa. Aquí te presento algunos consejos para comer pan sin drama:

Elige el pan adecuado:
- Integral: Opta por panes integrales. Contienen más fibra, lo que te sacia más rápido y evita picos de azúcar en sangre.
- Granos enteros: Busca que estén hechos con granos enteros, como centeno, espelta o avena. Estos tienen más nutrientes y fibra que los panes blancos.
- Masa madre: El que se realiza de masa madre se fermenta más tiempo, lo que hace que sea más fácil de digerir y tiene un menor índice glucémico.
- Evita los procesados: Los panes blancos, ultraprocesados y con muchos aditivos suelen ser menos saludables y más altos en calorías vacías.
Cómo comer pan sin aumentar de peso:
- Porciones controladas: Come una cantidad moderada , aproximadamente 1 o 2 rebanadas o un panecillo pequeño, prefiere integral.
- Combínalo con alimentos saludables: Acompáñalo con proteínas (huevo, aguacate, pavo) y muchas hojas verdes como lechuga, rúcula , espinaca, escarolas, para crear una comida más balanceada.
- Evita los acompañamientos grasos: Evita comerlo con mantequilla, quesos grasos o embutidos. Opta por opciones más saludables como humus, guacamole o tomates secos.
- Modera el consumo: No lo comas, en todas las comidas. Resérvalo para el desayuno o la comida, eventualmente.
Otros consejos para tomar en cuenta:
Congela el pan: Cuando lo congelas , se produce un proceso llamado retrogradación del almidón. Esto significa que las moléculas de almidón se reorganizan y forman una estructura más resistente. Esta nueva estructura hace que el almidón sea más difícil de digerir por nuestro cuerpo, transformándolo en lo que conocemos como almidón resistente.
realizar esta estrategia útil para reducir el impacto de los carbohidratos en los niveles de azúcar en sangre y mejorar la salud digestiva. Sin embargo, es importante combinarlo con una alimentación variada y equilibrada, y recuerda siempre que no todos los panes son iguales y debes seleccionar los más saludables, además, congelar el pan puede ayudarte a controlar las porciones y evitar comer en exceso.
Varía los alimentos: No te límites , explora otras fuentes de carbohidratos como la quínoa, yuca, plátano o la batata.
Escucha a tu cuerpo: Si sientes hinchazón o molestias después de comerlo, evita su consumo o elige otras alternativas. Recuerda que puedes ser intolerante, sensible o alérgico al gluten.

No todo el pan es igual. Elige sabiamente.
¡Disfruta del pan sin culpas! Con estos consejos podrás incluirlo en tu alimentación de forma saludable y deliciosa.
ENLACES Y LINK RECOMENDADOS
Peter R. Shewry. Do ancient types of wheat have health benefits compared with modern bread wheat? (2018)




